lunes, 24 de noviembre de 2014

Ideologías políticas de la nueva granada durante la independencia


aspectos políticos entre el siglo XVIII y XIX en la Nueva Granada


“¿Cuáles fueron los aspectos ideológicos que orientaron la independencia de Colombia?”



Desde la época colonial se presentaban procesos de marginación y opresión de la población de la nueva granada, situaciones que fueron alimentando el deseo de obtener una administración del poder propia. En el ámbito de la colonia vemos que las diferencias sociales que se detonaron en América, iniciaron primordialmente en el cambio brusco y continuo de juntar una variedad de etnias multiculturales y agruparlas en un espacio determinado provocando en primera instancia un choque de cultura muy precoz, que a primera vista impactaría en las formas de comunicación y de actuar de aquellas comunidades. Si a estas se le agregan leyes, normas y castigos brutales provoca una gran conmoción y terror a estas poblaciones que terminaran por ceder o por revelarse contra sus <amos>.
Cuando en la colonia (nueva granada) ya se tenía una status quo organizado, se ven los contraste y la ubicación de puestos dentro de un marco de decisión de la política legal y de privilegio; si hablamos del factor económico analizamos que a finales del siglo XVIII y principios de la primera década del siglo XIX en la cima están los españoles que cumple muchas de las tareas gubernamentales, en la segunda rama está el criollo que son los hijos de españoles y tiene ciertos privilegios casi iguales que un español ibérico, vemos al indígena que son los hijos del rey español y están sobre una protección paternalista , en su mayoría conviven en resguardo y contemplan sus propios gobiernos pacíficos.
Después de un tiempo algunos de los criollos empiezan a obtener estatus sociales al comprar títulos de limpieza de sangre y con esta compra marquesados y otros cuantos. Pero también había un actitud cerrada frente a los mestizo, pues estos no tenían opción de conseguir tierra y menos los mismo privilegios que un criollo o indígena estos están confinados a ser artesanos, arrieros o peones en la grandes haciendas. Los terratenientes fueron una de las castas que junto con sus instituciones evolucionaron de otras antiguas, como lo fue la encomienda, estos poseían grande terrenos y etarias de tierras enormes. Cabe resaltar la gran participación de la iglesia en la vida social y religiosa de las personas.
“las causa de esta dicotomía social se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que los criollos eran los descendientes de los conquistadores encomenderos y ellos habían heredado sus vastas propiedades, al tiempo que el núcleo español estaba constituido por los funcionarios públicos. A quienes la legislación indiana tenía prohibido emprender negocios en la jurisdicción donde desempeñaban sus cargos y por los emigrantes peninsulares que llegaban periódicamente al nuevo mundo, quienes solo de esta manera excepcional eran poseedores de gran fortuna resulta comprensible por tanto, el resentimiento que sentían los criollos al verse sistemáticamente excluidos de los altos cargos de la administración no obstante la preeminencia social que les daba su riqueza, al tiempo que dichos destinos eran desempeñados por los españoles ibéricos sin los antecedentes sociales ni la fortuna de que tanto se envanecían los grados señoriales de la oligarquía criolla”[1]
Dentro de esta situación que empezó desde el siglo XVIII, también se desarrollaban movimientos como el de los comuneros que buscaban la defensa y retribución de lo que les correspondía. También la aplicación de modelos que eran el fruto de países extranjeros, lo que no permitía resultados óptimos porque son contextos diferentes y siempre había una parte de la población que más se beneficiaba, oprimiendo a la población menos favorecida como se muestra en el texto anterior.
A partir de estos factores y las diversas características del territorio se provoca la gran variedad de disputas sociales, por la identidad que había en cada región, pues nunca hubo una comunicación estrecha, además de que estaba divididas por regiones casi inexplorables, donde la mayor parte de la población era rural y si había pueblos o se formaba pueblos era por los socavones minero pues estos necesitaba lugares de abastos y de recursos para la manutención de la mano de obra esclava y de distintos tipos. Las comunicaciones durante la colonia y durante la independencia de la nueva granada y posteriormente fue por vía fluvial, ya que la región de la nueva granada (Colombia) estaba ubicada entre tres cordilleras y la mayor parte de los pueblos y ciudades estaban ubicados en los altiplanos donde anteriormente a la conquista de este continente residía los indígenas, dando así a un sistema de comunicación y comercialización vertical y no horizontal por la cual los ríos como el magdalena o el Cauca se hicieron fundamentales para el trasporte. Por eso hubo disputas por el control y la hegemonía del país provocando revueltas y guerra civiles ya en la etapa republicana o federalista.
“cuando llega la reforma borbónica esta afecta a indistintamente a todas las clases sociales americanas, las primeras manifestaciones de resistencia de ella se hicieron sentir ene le marco de los estamentos acaudalados por que el arbitrismo despótico de la metrópolis condujo al rápido recrudecimiento del antiguo antagonismo entre criollos y españoles, antagonismo cuya eficacia perturbadora dependía en que los dos estamentos representaban respectivamente los poderes más importantes de la sociedad colonial: los españoles el poder político y los criollos el poder económico”[2]
Muchas de las consecuencias que iban a presentar eran el descontento y la desconfianza por parte de la población americana hacia los españoles ibéricos y sus nuevas leyes. Provocando gran discriminación a gran escala que fomento la creación de un nuevo concepto denominado <castas> esta inconformidad de no poder acceder a cargos públicos y tener autonomía para comerciar con otras naciones extranjeras y tener que limitarse al monopolio español, da inicio a la futura usurpación de los criollos. Gracias a la tardía llegada de la ilustración y de autores que profesaban e incitaban a las masas a tener una voz propia para así rebelarse de los dirigentes de déspotas ilustrados.
“A diferencia de este movimiento comunero, casi todos los protagonistas de este drama pertenecían a la élite de la sociedad colonial. Figura central en aquellos sucesos fue Antonio Nariño,”[3]
Nariño al igual que los personajes de la oligarquía Santafereña de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX se orientaron a través de las ideologías de la ilustración, como lo veremos a continuación:


“Nariño era un representante de la tardía ilustración colonial. Como tal sentía un interés general por las ciencias naturales y en su estudio tenía varios instrumentos de física. Unos 60 tomos de su biblioteca trataban de física, botánica y otros tópicos científicos. Pero también era evidente su entusiasmo por los filósofos sociales y políticos modernos. Se descubriría que 78 de sus libros figuraban en el índice de la inquisición. Entre los autores de su biblioteca estaban Voltaire, Diderot, Mably y críticos del colonialismo como Raynal y Robertson”[4]


Observando esta situación ve la oportunidad de independizarse o de tomar cargos públicos. Desde otro enfoque la llegada de la ilustración toma forma en la Nueva Granada con la creación de muchas instituciones educativas y universitarias, una de estas la expedición Botánica sirvió de fachada para varios criollos educados en Europa que trajeron estas ideas ilustradas y revolucionarias. También fue importante los avances tecnológicos y nuevos conocimientos por parte José Celestino Mutis y Francisco José de Caldas.


“Tres instituciones de educación superior fueron claves en la ideológica de los líderes que encausaron la lucha de la independencia: Colegio Mayor, Seminario San Bartolomé, creado el 16 de mayo de 1599,el Colegio Mayor de nuestra Señora del Rosario, cuyo origen se remonta 4 de julio de 1645,”[5]


Gracias al despotismo ilustrado exportado desde la metrópolis española podemos ver grandes avances de conocimientos científicos, en formación y desarrollo de la ilustración formando nuevas mentalidades con el propósito o pretexto de que los personajes del a aristocracia se les permitiera adquirir cargos públicos. Muchos de los personajes más controversiales de la vida local de la nueva granada como por ejemplo Antonio Nariño que estudio en el extranjero.


Uno de los grandes proyectos de la corona española durante la reforma borbónica fue la implementación y rigor de nuevos impuestos, necesidad de ampliación del comercio. Pero también se le reconoce la implementación de la expedición botánica que a pesar de que los intereses eran la variedad de recursos naturales y excéntricos de la Nueva Granada, también fue precursora de grandes mentes, como el caso de Francisco José de Caldas y José Celestino Mutis.


Otro de los fenómenos social importante fueron los movimientos populares como la rebelión de los comuneros, la traducción de los derechos del hombre por parte de Antonio Nariño, la expulsión de los Jesuitas, fomentándose la crisis colonial y el atolladero financiero de España, el surgimiento de Gran Bretaña en la monopolización de los mares, controlando el comercio ultramarino. Finalmente la invasión napoleónica a la península Ibérica que fragmento el poder político y administrativo que tenía la metrópolis sobre sus colonias.
En medio de los sucesos que se venían ocurriendo con la invasión de Francia a la Península Ibérica y la expropiación de los borbones de la corona española se crea un vacío de poder, el cual Napoleón trata de conciliarlo en 1808 y 1809, al poner a sus hermano José Bonaparte como rey de España permitiendo una nueva burbuja de especulaciones sobre el destino o el rumbo que tendrían las colonias Americanas.
Dando paso a la creación de la junta de Sevilla y consecuentemente la junta De Cádiz que tomaría una especie de poder que remplazaría el poder del rey español provocando en la colonias hispanoamericanas desconcierto y enfrentamientos internos frente a la decisión de quien debe administrar o gobernar estos territorios.


“Con lo cual manifestaban los mismos principios represivos de que hicieron gala los de la junta suprema Santafereña. Las castas granadinas expresaban así su deseo de tomarse el mismo poder que tenían los gobernantes españoles, porque simplemente concebían un cambio en la relación de mando: Salían los españoles y entraban ellos. Para el notablato criollo no se vislumbraba la independencia; aspiraban a tomar el poder y el mando para su propio beneficio. Al pueblo lo consideraban un estorbo, y de el solo quería la obediencia ciega y la sumisión total.”[6]


Luego de estos acontecimientos cada provincia decide plantear organización desde una administración local. El sistema de gobierno que se dio después de 10 julio de 1810 fue federalista este consistía en un sistema de políticas por la cual cada estado tenía su propia constitución y poder de gobierno, pero que a la vez estaba dentro de un estado.


Este modelo fue muy convulsionado y fragmentado por consiguiente algunas regiones no quisieron aceptar las decisiones de la capital de Santafé, como era Cartagena que tenía su propio sistema de gobierno (juntas) y Popayán que todavía estaba gobernada por los realistas y que tenía a la cabeza a su gobernador Miguel Tacón.


Una de las razones que buscaron los criollos para independizarse del gobierno español ibérico fue que colocaron a tela de juicio a los gobernante españoles, como pupilos de la bestia o criaturas de Godoy, ya que este sujeto había abierto las puerta de España a los franceses. Pero esto era un pretexto para buscar una emancipación de España de manera un poco más pacifica pero sin separarse de los privilegios que la nobleza tenía sobre aquellos aristócratas, por ello la constitución en uno de sus lemas dice que (el poder será del rey siempre que este viniera a mandar en la nueva granada).


“La situación era clara; el patriciado criollo tenía un propósito y el pueblo tenía otro, y ello produjo la primera división partidista de nuestra historia, a solo tres días de vivir en forma autónoma, porque el hecho cierto era que no habíamos alcanzado aún la independencia. Regentistas y antirregentistas se llamaron inicialmente las dos fracciones. Las diferencias ideológicas eran fundamentales y radicales. La concepción del gobierno y la acción del momento se entendía de muy distinta manera en las reuniones de los dos grupos, los unos parapetados en el club revolucionario de San Victorino, fundado por José María Carbonell, Ignacio de Herrera y Vergara, Eduardo Pontón, Antonio Ricaurte Y lozano, Manuel García, Juan José Monsalve, Manuel Posse, Francisco Javier Gómez, Domingo Rosas y los demás, y los otros desde la junta suprema del veinte de julio. Fue una expresión clara de lucha de clases que no fructifico por la escasa preparación del pueblo raso.”[7]


Con estas disputas de ideologías de poderes se fue detonando en toda la región del nuevo reino de granada una inconformidad de poderes, por lo cual cada región marchaba a su propia conveniencia y beneficio es tal el caso que Cartagena seguía su destino de crea sus propias leyes para el beneficio en el comercio, al contrario de otras regiones importantes como la de Popayán que seguía siendo realista ya que en estas localidades se daban uso de las normas patriarcales y beneficio paternalistas que los españoles tenia hacia ciertas clases sociales, sin duda se destacaría una guerra entre los terratenientes caleños y payaneses que daría a una guerra entre el general del ejército independentista de la junta suprema de Cundinamarca Antonio Baraya y el gobernador de Popayán Miguel Tacón donde se daría rienda a la lucha del valle del bajo palace que ganaría los independentista a los realista ubicándose en un bastión importante en la ciudad de Popayán, pero sin lugar a dudas había una espinilla que seguía siendo el pasto, quito y por último el virreinato del Perú .
Al mismo tiempo se venía dando un descontento por las clases inferiores de ciudadanos de las distintas ciudades principalmente las de Santafé, puesto que consideraban que debería tener los mismo derechos que los aristócratas que se habían posicionado en el poder, situación que aprovecha Antonio Nariño con ayuda de José María Carbonell iniciando la propaganda de desprestigio y de incitación de las masas.
“ las ideas centralistas fueron defendidas por Antonio Nariño, los santafereños y los dirigentes del nuevo estado de Cundinamarca quienes argumentaban que la soberanía debía ser única e indivisible, ejercida en plenitud por el poder central. Esta forma unitaria de gobierno se convirtió en el modelo de sistema para la naciente república. Tenían la fortaleza necesaria para lograr la unidad como único medio de obtener el triunfo en la independencia, y los centralistas consideraban que era necesario para contrarrestar la reacción que, como ya se presentía, venia de la metrópoli española”[8]
Estas ideas centralistas eran divulgadas por Antonio Nariño en el periódico que con tanto esfuerzo había creado que era la bagatela, donde expresaba lo que pasaba en la vida pública y de los posibles abusos de autoridad por parte de los dirigentes de las provincias unidas hecho que marco un distanciamiento entre las dos facciones por el contrario los federalista dirigidos por Camilo Torres, José Joaquín Camacho, francisco José de caldas, miguel de pompo entre otros consideraron el federalismo como el sistema primordial para la nueva granada y a si como Antonio Nariño tenía su propio periódico la Gaceta era uno de los órganos de ideales federalista.


“los federalistas granadinos consideraban que la administración colonial había sido descentralizada de hecho y que la diferencia geográfica auspiciante del regionalismo, la falta de comunicación de las provincias entre sí, las grandes distancias para ejercer una administración central fuerte, los anhelos políticos para satisfacer los intereses regionales, la necesidad de un sistema de fomento que emulara el progreso en las provincias y el ejemplo de los Estados Unidos de Norteamérica , que había llegado al desarrollo democrático por el camino de la federación, hacían imperativo el establecimiento de un régimen a si en Hispanoamérica”[9]


Durante 1811 se elige el primer presidente del estado de Cundinamarca el cual defendió varios proyectos que previó un sistema liberal y representativo este fue Jorge Tadeo lozano. Pero uno de los grandes rivales que tuvo este y que puso a disposición una campaña de desprestigio, fue el dirigente Antonio Nariño el cual toma el poder 1811, durante la primera república granadina se pone en marcha los ideales de soberanía de los derechos de los hombres traducidos por el mismo Nariño.
Durante la primera fase de independencia aparece la separación de poderes legislativo, judicial y ejecutivo este último era muy débil por lo que la joven nación era federalista, convirtiéndose en una aspiración de beneficio de poderes.
Entre 1812 y 1813 la nueva granada iba vivir una conflicto armada entre centralista y federalistas donde los dos bandos se iban a enfrentar a muerte por la supremacía, estos hechos se darían en la batalla de vetequemada, donde Nariño fue derrotado el 2 de diciembre sumándole a ello la traición o el cambio de mando del general Antonio Baraya hecho que dio confianza o vía libre a los federalista para asediar la ciudad de Santa Fe. Pero giros del destino hicieron que estos perdieran en el combate de san Victorino el 9 de enero de 1813. Hecho que causa un tregua entre Cundinamarca y las provincias unidas, después de esta tregua o paz entre ambos bandos, Nariño incursa en una campaña para liberar las provincias del sur, principalmente Popayán y pasto que estaban en poder de Juan de Sámano los principales enfrentamientos entre estos dos rivales el uno conformado por los patriota o independentista y el otro realista empezaría en la batalla de alto batalla de Alto Palacé 30 de diciembre de 1813, donde Nariño derrota a Sámano y vuelve a repetir la a saña en la batalla de Calibío 15 de enero de 1814, donde por última opción este general realista decide huir.
Nariño al dirigirse a pasto es derrotado y su ejército por Confusión se retira a Popayán y luego al valle del cauca, luego es capturado el general y presidente de la república de Cundinamarca y llevado a Cádiz como preso, después de esta batalla las provincias unidas invaden el estado de Cundinamarca gracia a la ayuda del general Simón bolívar el 12 de diciembre de 1814, pero fue una gloria corta ya que en un tiempo corto esta región de la nueva granada viviría la era del terror de la “pacificación” por Pablo Murillo y que gracias Estos hechos y la muerte de cientos de ciudadanos en la ciudad amurallada de Cartagena durante el asedio de pablo Murillo, convulsionaria en el estallido de un orgullo nacionalista el cual estaba conmocionado por el asesinato de civiles y esto hizo que el ejército de simón bolívar se fuera fortaleciendo y aumentando sus efectivos en sus filas en las milicias bolivariana con el propósito y objetivo de lazar una de las batallas con el cual se jugaría el todo por el todo donde libraría una de las luchas más importantes por la independencia de Colombia y esta lucha seria la batalla del pantano de Vargas el 25 de julio de 1819 y la batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819 ante la derrota y retirada de José María Barreiro Manjón. Simón bolívar se convierte en libertador de esta nueva república que pasaría a llamarse la gran Colombia por que integraría a (Colombia, ecuador y Venezuela). Al final lo predicho por Antonio Nariño fue un hecho y este se ratifica en la unión y liberación de las colonias hispano americanas por simón bolívar dando a si la razón y el provecho de que una nación unida y no separada es más fácil de mantener y conservar, realidad que no verían los futuros descendientes de los primeros patriotas ya que a lo largo del siglo XIX estarían en guerras entre si.
Muchos de estos pensamientos ideológicos se fueron originando con el deseo de integrarse a una sociedad fragmentada y dividida que se venían dando alrededor del siglo XVIII y principios del siglo XIX, por ello los próceres de nuestra independencia se constataron en los hechos que pasaban al otro lado del océano buscando a si soluciones a los problemas sociales, económicos y políticos como diría juan Jacobo Rousseau


“la cuestión está en hallar una forma de asociación que defienda y ampare con toda fuerza común la personalidad y los bienes de cada asociado, y en la cual cada uno, estando unido con todos, pueda seguir no obstante obedeciéndose a si solamente y permanezca tan libre como antes”[10]

Always Good









Josep Xifré i Casas



Josep Xifré (1777-1856) fue un famoso indiano catalán que amasó su fortuna en Cuba, sobre todo, con el curtido de pieles y comerciando con azúcar y café. Cuando en 1831 decidió instalarse definitivamente en Barcelona, adquirió gran parte de los terrenos del actual Paseo de Isabel II y edificó la que se conoce como casa Xifré.



Dejando de lado los arcos inferiores, quien tenga la oportunidad de detenerse a admirar la fachada del edificio, no podrá evitar fijarse en la gran cantidad de relieves que contiene. Algunos hacen referencia a las indias, como los rostros de famosos navegantes que cruzaron el océanos en busca de nuevas tierras (Colón, Elcano, Magallanes, Pizarro...) o indígenas de las mismas; pero, a poco que observemos, aparecen motivos menos habituales. Incluso en los que relieves de temática marítima, se observan unos niños que recuerdan los angelitos de cuadros de Miguel Ángel o Rubens. Sin duda alguna, todo el conjunto tiene un propósito: transmitir la obra alquímica.


Urania coeli motus scrutatur et astra (El movimiento del cielo y las estrellas es observado por Urania) es el verso que aparece escrito justo debajo del relieve central donde aparecen Saturno-Cronos y Urania. El dios, sentado a la derecha, tiene agarrada una guadaña y se apoya en un reloj de arena; mientras, a la izquierda, la diosa sostiene en alto un compás y con su otra mano, más discretamente, un catalejo. El uno simboliza el plomo y caos alquímico, la otra la medición de las proporciones y la observación de la naturaleza. Detrás de Urania, aparece la esfera armilar, símbolo del atanor u horno de fusión alquímico.




El caduceo de Hermes es otro de los relieves de claro contenido alquímico que aparece en los relieves inferiores. Se trata de una vara entrelazada con dos serpientes que en la parte superior tiene dos pequeñas alas o un yelmo alado. Los alquimistas lo consideran el símbolo de la transmutación del mercurio en oro.


En definitiva, y para no alargame más, Xifré fue un masón que tuvo contacto - no sabemos si directo o indirecto - con la obra de Fulcanelli. Parece ser que su relación con Ferdinand de Lesseps, ingeniero constructor del canal de Suez y de Panamá, afincado en Barcelona en calidad de cónsul francés desde el 1942 al 1948 y hombre muy vinculado al hermetismo, permitió a Xifré estar en contacto con alguien relacionado con el alquimista.


Como anécdota, he encontrado en la hemeroteca de la Vanguardia un artículo del año 1925, de Buenaventura Bassegoda, en el que se comenta que había la intención de construir un observatorio astronómico en el edificio: por la temática astrológica de la casa Xifré, tampoco es de extrañar.


Bajo els Porxos d'en Xifré se encuentra el famoso restaurante Les 7 portes de gran simbología masónica: sólo tenemos con fijarnos en el suelo ajedrezado típico de las logias o las hojas de acacia en las decoraciones interiores.
También decir que fue el primer edificio fotografiado en España el 10 de noviembre de 1839. De hecho hay una placa conmemorativa indicando el hecho.





miércoles, 12 de noviembre de 2014

Mitos y verdades de la Inquisición Española



Mucho se ha hablado de la Inquisición española. Los relatos que han llegado hasta nosotros del tribunal eclesiástico nos dejan los pelos de punta. Isabel ha llegado a ese momento tan criticado de los Reyes Católicos en el que, con Torquemada al frente, instauran la Inquisición en Castilla ¿Cómo era este tribunal? ¿Qué poder tenía? ¿A quién juzgaba?
La tortura, un medio lícito para conocer la verdad

¡Cómo hemos sufrido al ver a Susana Susón siendo torturada en el potro! Qué duro Torquemada...

Ángeles Irisarri, autora de Isabel, la reina, nos avisa una vez más que no podemos juzgar lo que ocurría en el siglo XV con nuestros ojos del XXI: "Hoy no se considera legítimo, porque va contra los derechos humanos, pero entonces sí. Había muchas clases de tormento, entre ellos la garrucha, el potro y el agua,se creía que si el reo no confesaba después de aplicarle tortura, era inocente, aunque pudiera quedar tullido para siempre. Se empleaba, pues, para lograr confesiones y había muchos que se declaraban culpables de lo que no habían hecho, para terminar con el suplicio. Por fortuna, las mentalidades cambian."

Todos sus colegas historiadores que también nos asesoran coinciden, la tortura era un medio más de la justicia religiosa, pero también de la civil.

¿Es cierto todo lo que se cuenta sobre las torturas de la Inquisición? Óscar Villarroel, profesor de Historia de la UCM nos advierte antes de seguir: "Eso es leyenda negra a más no poder. Nos creemos todo lo que han dicho sobre nosotros los anglosajones."

Teresa Cunillera sigue por el mismo camino: "Torturas sí que había, pero cuidado." La asesora histórica de Isabel nos invita a investigar antes de formarnos una opinión:"Existe esa leyenda que viene fuera de España que nos quieren hacer como los peores y eso no es así."

María Pilar Rábade, se suma esta semana a nuestro grupo de expertos. Esta profesora de Historia la UCM ha estudiado a mucho este tribunal y nos sorprende con un dato. Después de haber estudiado cómo se comportó el tribunal inquisitorial de Toledo de 1485 a 1516, la investigadora se encontró con que la tortura no era un recurso tan habitual como podríamos creer: " Hasta 1504 la tortura se utiliza en 10% de los casos."

Seguimos desmontando tópicos, esta vez con Óscar Villarroel en el vídeo que te mostramos en la parte superior de esta noticia ¿Sabías que los testimonios obtenidos durante la torturan carecían de valor? "Olvidémonos del inquisidor interrogando al reo, un pobre judío converso, diciéndole ¡confiesa!"

Pero tampoco frivolicemos y creamos, como nos dice Pilar Rábade, que todo es leyenda negra y cuentos extranjeros: "Tampoco podemos minusvalorar lo que fue la Inquisición. Hay que tener en cuenta que sus implicaciones fueron terribles."
¿Es cierto que la Inquisición no podía condenar a muerte?

A Isabel le ha costado mucho aceptar que su plan de evangelización encargado a Fray Hernando de Talavera no ha funcionado y más todavía le ha costado acceder a que la Iglesia juzgue a sus súbditos conversos. Nos ha sorprendido verla con Torquemada pidiéndole que no se castigue con pena de muerte a ningún culpable de herejía... sobre todo sabiendo cómo acaba el capítulo...

¿Es cierto que la Iglesia no podía condenar a muerte? Sí, es cierto. Los inquisidores no se manchaban de sangre. Pero cuidado. Muchos ardieron en la hoguera después de que se les sentenciara a relajación de brazo secular

Ángeles Irisarri nos aproxima todavía más al papel real de la Iglesia en las ejecuciones: "Condenaba a los declarados culpables a ser quemados en la hoguera o a otras penas, entre ellas la confiscación de sus bienes, tanto para el reo como para sus herederos, pero no los ejecutaba, de esto se encargaban los alguaciles de las ciudades que, a una denuncia, encarcelaban al denunciado, lo presentaban al tribunal, éste dictaba tormento y si sentenciaba pena de muerte, la autoridad civil lo llevaba al lugar de ejecución y eran ella la que prendía la hoguera, por ejemplo"
¿Sabías que Torquemada era de origen judío?


Si hay una palabra que relacionamos enseguida cada vez que oímos "Inquisición" es "Torquemada". Cuando hemos estudiado Historia en el colegio eso nos ha quedado claro a todos. El fraile dominico ha quedado en la memoria colectiva como una especie de coco, como el inquisidor mayor:

También detrás de su figura se esconde bastante de leyenda negra. Pero lo que sí que es cierto y está más que comprobado es que es de origen hebreo...¡sus abuelos eran judíos!
Con denuncias anónimas, ¿no condenaban a demasiados inocentes?

Los primeros momentos de la Inquisición en Sevilla fueron muy duros y crueles. Teresa Cunillera nos asegura que las cárceles para los enjuiciados estaban repletas.

Irisarri apoya la idea: "Las denuncias fueron tantas, que el convento de San Pablo se quedó pequeño y fue menester trasladar el tribunal a la fortaleza de Triana. Los jueces no daban abasto e incluso actuaron precipitadamente, de tal forma que el 6 de enero ya eran quemados en la hoguera seis judíos convictos."



¿Provocaron las denuncias anónimas cientos de condenas injustas? ¿Se convirtió aquello en una caza de brujas salvaje? Óscar Villarroel y su colega Pilar Rábade nos aseguran que la Inquisición trató de luchar contra las denuncias falsas con un método muy curioso, los pliegos de tachas
Diego Susón, el primer hereje al que condenó a muerte la Inquisición


La trama de 'Los Susones' ha durado tan solo tres capítulos, pero nos han bastado para encariñarnos con esta familia conversa. Ya os contamos en los últimos reportajes históricos que sí, que Diego y Susana existieron. El equipo de Isabel ha querido contar su historia, de una manera un tanto diferente a la de la leyenda sevillana, ¿No la sabes? ¡Nosotros te lo contamos!

jueves, 16 de octubre de 2014

Luis XVI











Así guillotiné a Luis XVI


Henri Sanson era hijo, nieto y bisnieto de verdugos. Mató a 2.918 personas, entre ellas a María Antonieta, Robespierre y Luis XVI, a quien conocía bien. Pero la ejecución de éste (1793) le conmovió tanto que escribió unas cartas para contar su ejemplar comportamiento sobre el patíbulo. La casa Christie’s las subasta el próximo miércoles y podrían alcanzar un precio de 170.000 euros.


El verdugo de Luis XVI se indignó al leer que los periódicos del furor jacobino atribuían al rey haberse comportado como un cobarde en el cadalso. No era verdad que fuera conducido por la fuerza a la guillotina con una pistola en la nuca. No era cierto que el Borbón hubiera gritado de miedo como una gallina cuando ajustaron su cuello en el hueco de la decapitación. Era mentira que la ejecución hubiera degenerado en una escabechina por la impericia del ejecutor.

"El rey afrontó toda aquella situación con una compostura y un temple que nos dejó atónitos a cuantos allí nos encontrábamos. Sigo convencido de que aquella firmeza suya la había extraído de los principios de la religión". Habla Charles Henri Sanson, otorgándose a título expiatorio un lugar pasivo en el ceremonial regicida. Se encontraba allí como tantos otros franceses, pero nadie si no él tenía la responsabilidad de manejar la guillotina sobre la cabeza de Luis XVI aquella mañana opaca de 1793. Al menos, el protagonismo del sacrificio permitió al ejecutor parisino escribir una carta rectificando las informaciones partidistas y amarillistas que habían aparecido entre las páginas del diario Thermomètre du jour.

Dicho manuscrito aclaratorio sale a subasta el próximo miércoles 7 de junio en la casa londinense Christie’s. No sólo con las pretensiones de recaudar 170.000 euros a golpe de martillo. También para reescribir la historia de la Revolución Francesa en nombre de dos estirpes malditas llamadas a reunirse en el Juicio Final: la real de los borbones y la de sus verdugos los sansones.

"Su Majestad subió al patíbulo", continúa la carta, "y quiso abalanzarse sobre la parte frontal como si pretendiera pronunciar un discurso. Se le dijo que aquello no era posible. Entonces se dejó conducir hasta el lugar donde fue atado, desde donde exclamó con voz muy alta: ‘Pueblo de Francia, muero inocente’. Después, volviéndose hacia nosotros, dijo: ‘Caballeros, soy inocente de todo cuanto se me ha acusado. Desearía que mi sangre sirviera para consolidar sobre ella la felicidad de todos los franceses".

La letra de Charles Henri Sanson es pareja, ordenada, pulcra. Ocupa unos folios espesos y amarillentos, aunque la tinta se ha apagado con el transcurso de los años, exactamente igual que sucede al sello rojo del lacre. Llama la atención la obsesión informativa del verdugo en su misiva al Thermomètre. Parece haber escrito un informe policial, quizá porque la fórmula descriptiva y objetiva de la carta redunda en la credibilidad del texto y coloca a Sanson en un plano más o menos ajeno al sacrificio.

"No es fácil calcular el valor de un documento como éste", declara Mark Jones, experto en libros y manuscritos de Christie’s. "Tenemos delante de nosotros un testimonio determinante del siglo XVIII. Bien porque aporta nueva luz a la historia misma de Francia o bien por la resonancia universal que tuvo la Revolución a raíz de la ejecución pública de Luis XVI".

En la ruina. El antepenúltimo monarca francés y Sanson habían coincidido un par de veces antes de reunirse en el cadalso. La primera sucedió en abril de 1789, cuando el verdugo tuvo ocasión de exponer al rey que la drástica disminución de las ejecuciones le había colocado al borde de la bancarrota. No tenía dinero para liquidar las deudas. Tampoco podía costearse las 16 personas que vivían a su cargo —familiares, empleados, servicio—, de modo que Luis XVI, sensible a los lagrimones de Sanson, concedió al verdugo un periodo de inmunidad de seis meses que servía esencialmente para preservarlo de la Policía, de la Justicia y de sus abundantes acreedores.

La segunda vez se encontraron por razones técnicas y logísticas. Resulta que el rey de Francia había convocado una reunión para verificar la eficacia de la guillotina en la primavera de 1791. Allí estaba, naturalmente, el propietario intelectual de la idea, Joseph Ignaz Guillotin, pero también acudieron al encuentro el maestro encargado de patentarla, Tobías Schmidt, y el propio Charles Henri Sanson como especialista en decapitaciones. Luis XVI aprobó el mecanismo. Le pareció eficaz, rotundo, aséptico, aunque hizo saber a los presentes que el uso de una cuchilla con forma de cruasán le parecía menos adecuada que una cuchilla oblicua.

El verdugo interpretó la objeción como un gesto de sabiduría. De hecho, Tobías Schmidt, constructor de instrumentos musicales, se atuvo al consejo del monarca y diseñó la maquinaria tal como se la iba a encontrar Luis XVI el 21 de enero de 1793 en la plaza de la Revolución.

"Cuando descendió de su carroza para la ejecución, le dije que tenía que despojarse de su hábito", narra Sanson en el manuscrito. "Me dio a entender que no quería hacerlo, pero finalmente accedió. También se resistió a que le atáramos las manos. Y preguntó si era necesario que los tambores redoblaran todo el tiempo. Se le dijo que no sabíamos".

El rey tuvo que someterse a la vergüenza que suponía dejarse cortar el cabello por el ayudante del verdugo. Había 100.000 personas contemplando la escena, casi siempre en silencio, aunque de vez en cuando prorrumpían desde el gallinero las consignas justicieras: "¡Muerte a Luis XVI!".

Charles Henri Sanson estaba seguro de que finalmente se iba a producir la liberación del monarca. Imaginaba que sus leales lograrían llevárselo del patíbulo. Quizá porque el rescate hubiera permitido al verdugo abstenerse de actuar contra su voluntad. Nunca como entonces maldijo su profesión. Nunca como aquella mañana regresó tan abatido ni avergonzado a su casa. Celebraba el aniversario de su matrimonio. O no celebraba nada, porque el hogar de los Sanson languidecía desde hacía muchos años entre la discriminación de los vecinos, la expresión fantasmagórica de los decapitados y la exasperante tradición lúgubre de sus propios antepasados. Era hijo de verdugo, nieto de verdugo, bisnieto de verdugo. Todo porque el primer Sanson llamado a manejar el hacha y los útiles de tortura hubo de satisfacer el chantaje de su suegro a cuenta de un pecado de amor. Sucedió en 1688, cuando Charles Sanson I fue sorprendido en actitudes pecaminosas con mademoiselle Margarita. El desliz precipitó la solución tradicional del matrimonio, pero el padre de la futura esposa, conocido con el apelativo de "maestro Jouënne", exigió la condición de que el marido "heredaría" la antiquísima profesión de verdugo en la ciudad de París.

Se trataba de un trabajo bien remunerado y extraordinariamente impopular. No sólo porque el bourreau, he aquí el denigrante término en francés (que además de verdugo significa burro de carga), vivía del dolor y del pavor ajenos. También porque buena parte de sus recursos provenía de una cuota impositiva "en género" que debían facilitar los comerciantes, los fruteros, los campesinos y los restantes gremios.

Charles Sanson, orgulloso de su pasado militar, aprendió el oficio con habilidad en compañía del suegro. Era bastante diestro en la técnica de la decapitación con la espada, pero también había adquirido una singular eficacia en la tarea de administrar las torturas y los suplicios. Sabía arrancarle el labio superior a los blasfemos, quemar a fuego lento a las meretrices, arrancar la lengua a los mentirosos, amputar las manos a los ladrones, fustigar a los pecadores, herrar como ganado a los desertores o flagelar a los menores de edad que habían incurrido en delito grave.

Semejantes medidas disciplinarias solían aplicarse en presencia del público, aunque los ceremoniales más concurridos coincidían con la aplicación exhibicionista de la pena capital en las plazas mayores. Era entonces cuando Charles Sanson adquiría plena consciencia de que el oficio de verdugo equivalía a la mayor degradación humana expresamente consentida por la ley. Su bisnieto, Charles Henri, recibió los trastos el 30 de julio de 1778. Había frecuentado de niño, de adolescente y de joven la pericia paterna en el escenario del cadalso, pero su primera responsabilidad como verdugo titular la cumplió a los 39 años decidido a limpiar la imagen de la profesión. Exigió que las autoridades sustituyeran el término de bourreau por el de ejecutor y adquirió bastante relieve en la actualidad prerrevolucionaria en nombre de la hipocresía circundante: "Si los verdugos somos una vergüenza, no deberíamos existir. Y si somos necesarios, que se nos trate con el respeto de tales. Por favor".

El terror le hizo rico. Después aparecería el estéril debate sobre la abolición de la pena de muerte, aunque el hallazgo humanitario e industrial de la guillotina —así fue descrita por su inventor— y la venganza sanguinaria de la época del terror permitiría a Charles Henri acumular una enorme fortuna sobre el cadalso. Cuestión de números y de comisiones, porque había oficiado durante su existencia la ejecución de 2.918 personas. De ellas, 370 eran mujeres, como Maria Antonieta, mientras que 2.548 eran hombres, como Danton, Robespierre y Luis XVI, cuyo linaje le permitió beneficiarse de prerrogativas que resultaban inaceptables para los demás condenados. Por ejemplo, acceder a una sepultura nominal y presentarse en la Plaza de la Revolución (hoy plaza de la Concordia) a bordo de su propia carroza y no como pasajero de la humillante carreta de madera que conducía el verdugo a imagen y semejanza de Caronte, el barquero de los muertos, según la mitología.

Era una ceremonia ejemplar, provista de boato y barroquismo inusuales. Cien gendarmes a caballo custodiaban el trayecto del carruaje en las calles de París. Otros tantos oficiales de la guardia nacional aguardaban a los pies de la guillotina para evitar imprevistos de orden público. "En un instante", escribe Charles Sanson, "el rey fue ajustado bajo la plancha fatal. Y en el momento en que la cuchilla iba a caer sobre su cabeza, tuvo tiempo de escuchar la voz del sacerdote que le había asistido en el cadalso. Le decía: ‘Hijo de San Luis, mirad al cielo’".



La posición del cuerpo se lo impedía, pero el ejecutor hizo cuanto pudo para garantizar que Luis XVI pudiera instalarse a título póstumo en la bóveda celeste. No sólo reconociendo su entereza en la carta de protesta remitida al Thermomètre. También ocupándose anualmente de pagar una costosa misa para el sufragio del alma del Borbón decapitado.