viernes, 11 de abril de 2014

Petra



Las ruinas de la antigua ciudad nabatea de Petra, en el desierto de Jordania, compiten en espectacularidad y belleza con las de Palmira, en Siria, Baalbek, en el Líbano, o Gerasa, en Jordania. Petra sigue despertando el entusiasmo de todos aquellos que la visitan. La grandeza de su arquitectura tallada en la piedra arenisca – que con sus vetas de colores rosados hace aún más soberbia su belleza– impresiona de tal modo al viajero que éste no se pregunta por los edificios que constituyeron en su día la ciudad de los vivos, para siempre aniquilada por los terremotos. En efecto, las fachadas dispersas por todo su perímetro corresponden en su mayoría a las tumbas de los riquísimos comerciantes, nobles y monarcas que compitieron por mostrar a sus paisanos su fortuna formidable. Pero Petra no era sólo una ciudad para los difuntos; los palacios, las casas, los negocios, los templos, los almacenes, los talleres y los espacios públicos daban cobijo a las actividades cotidianas de una ciudad próspera, bulliciosa y –como señaló el geógrafo griego Estrabón– abierta al establecimiento de extranjeros, por más que su localización proporcione la imagen de una ciudad cerrada y recóndita, accesible tan sólo para algunos privilegiados que vivían o se refugiaban en ella. Frente a las ciudades de su época, la muralla de Petra era su posición geográfica en medio de un laberinto de cañones horadados en la roca. Esa defensa natural resultaba tan poderosa que la mantuvo durante siglos oculta a la curiosidad de los extraños. La reforzaban bastiones como la torre Conway, que toma su nombre de Agnes Conway, la arqueóloga que la excavó en 1929, y algunos lienzos aislados; al parecer, la ciudad no se dotó de un verdadero recinto amurallado hasta mediados del siglo III.

Capital de las caravanas

El origen de la riqueza de Petra estuvo en el comercio caravanero. Hasta siete rutas confluían en la ciudad del desierto, desde donde se distribuían los productos hacia Alejandría, Jerusalén, Damasco, Apamea y muchas otras ciudades. Las fuentes literarias, como el Periplo del Mar Eritreo y Plinio, detallan las enormes tasas a las que estaban sujetas las mercancías que circulaban a través del reino nabateo. Se dan cifras de hasta un 25 o un 50 por ciento de imposición tributaria. Esa carga, unida al alto valor de los productos comercializados, como seda, betún, incienso, especias o mirra, y por la enorme cantidad de mercancías desplazadas permiten comprender el súbito esplendor del reino nabateo, ocasionado por la enorme demanda derivada de la Pax Romana, que se materializa en su portentosa capital.

Sobre la cronología del reino nabateo no se dispone de datos directos que permitan trazar una historia más o menos firme. Hemos de conformarnos con la información arqueológica y las noticias aisladas que proporcionan las fuentes clásicas, esencialmente Diodoro Sículo, Estrabón y Flavio Josefo. Toda esta documentación permite constatar que a mediados del siglo II a.C. existía una familia real en Petra, atestiguada por Estrabón, aunque la institución monárquica puede haber precedido a la dinastía de Aretas I, considerado tradicionalmente el primer rey nabateo; el nombre de Aretas I aparece mencionado en la inscripción nabatea más antigua, de 168 a.C. A partir de ese momento se consolidaron las estructuras del reino y se empezó a construir la necrópolis real. Los diferentes reyes competirían entre sí por lograr fachadas cada vez más bellas y espectaculares para sus tumbas talladas en las paredes rocosas.

La ciudad de los muertos

Desde el punto de vista formal, la tipología de tumbas talladas en la roca tiene su origen en el extraordinario conjunto de Naq i-Rushtan, la necrópolis de los reyes aqueménidas cercana a Persépolis, en el actual Irán, donde se hicieron enterrar los grandes soberanos persas como Darío I o Jerjes. Esta costumbre se extendió por todo el Oriente helenístico, desde Anatolia, donde se encuentran los hipogeos de Myra, hasta la Arabia Felix (el actual Yemen) y Jerusalén. No se trata, pues, de una invención nabatea, aunque las características de la piedra arenisca de Petra le otorgan un aspecto singular y único. Por otra parte, esta arquitectura presenta, además, influencias orientales, con decoración de escalinatas en la cima de los monumentos, obeliscos y motivos geométricos, basada en modelos asirios, persas o egipcios; y también un gusto más barroco, de inspiración helenística y romana. Los estudios ponen de manifiesto que la ciudad monumental corresponde básicamente a la época imperial romana, después de que Petra cayera bajo la órbita de Roma en el siglo I a.C. Las fachadas de las tumbas reproducen las de los grandes templos, como si los difuntos compitieran con los dioses en la suntuosidad de sus moradas.

Las inscripciones que permiten identificar a los personajes relacionados con estos edificios son muy escasas. La más importante se ha hallado fuera de Petra, en la cercana capilla de en-Numeir. Está datada en el año 20 d.C. y contiene una importante secuencia de soberanos nabateos: «Ésta es la estatua de Oboda, el dios, que han hecho los hijos de Honianu, hijo de Hotaishu, hijo de Petammon… colocada aquí junto al dios Du-Tarda, dios de Hotaishu, que están en la capilla de Petammon, su bisabuelo, por la vida de Aretas, rey de Nabatu, que ama a su pueblo… y de Shaqilat, su hermana, la reina de Nabatu, y de Malco y de Oboda y de Rabel y de Fasael y de Sha’udat y de Hagiru, sus hijos, y de Aretas, hijo de Hagiru… en el mes… del año 29 de Aretas rey de Nabatu, que ama a su pueblo…».

En el interior de Petra se ha encontrado otra importante inscripción. Se trata del epitafio de Sextio Florentino, gobernador de la provincia de Arabia en el año 127, que grabó su hijo en cumplimiento del testamento de su padre. Florentino, de rango ecuestre, debió de morir durante su gobierno en la provincia y adoptó el uso tradicional de la aristocracia local en su monumento funerario.

La ciudad de los vivos
Los espectáculos, la vida política, los pleitos, el mercado... Todo tenía su espacio en la brillante ciudad donde recalaban caravanas de dromedarios cargados de exóticos productos llegados de los rincones más lejanos de Oriente. La ciudad hoy olvidada de los vivos, el escenario de la actividad diaria de sus habitantes, poseía varios espacios públicos entre los que destaca el magnífico teatro, tallado en la roca viva probablemente durante el reinado de Aretas IV (8 a.C.-40 d.C.) y remodelado tras la incorporación de la ciudad a Roma para dar cabida a 6.000 espectadores.

Una gran vía con columnas, la principal arteria de Petra, porticada a ambos lados y a la que se abrían las tiendas, locales y negocios, unía los principales espacios públicos de la ciudad, como los grandes templos. Uno de ellos ha proporcionado una de las novedades más espectaculares desde el punto de vista arqueológico en los últimos años. El llamado Gran Templo, edificio nabateo del siglo I a.C., fue remodelado en su interior tras la anexión de Petra al Imperio romano. Las excavaciones dirigidas desde 1993 por la arqueóloga Martha Joukowsky han puesto de manifiesto que en el siglo II se habilitó en él un pequeño teatro con capacidad para más de 300 personas. Es muy probable que fuera usado como odeón –un edificio destinado a certámenes musicales–, aunque también se ha sugerido que podía tratarse de un bouleuterion, el lugar de reunión del consejo de la ciudad o boulé. Aparentemente, también se empleó para sesiones de carácter judicial, presididas por el gobernador provincial romano cuando éste visitaba Petra. La transformación de un recinto religioso en un espacio cívico no es insólita, pues se conoce el caso del Artemision de Dura Europos, en Siria. La originalidad del edificio, no obstante, es extraordinaria, como se ve en los capiteles en los que las volutas del estilo jónico se han convertido en cabezas de elefante; al parecer las paredes estaban estucadas y aún mantienen restos de decoración pictórica.

Agua en el desierto

La arqueología proporciona información sobre algunos aspectos de la vida cotidiana en Petra. Por ejemplo, las excavaciones han revelado que el pescado formaba parte destacada de la dieta de los habitantes de Petra, y que su consumo se acrecentó con el tiempo. Los datos disponibles en el barrio de ez Zantur, situado al suroeste de Petra, indican que aproximadamente una cuarta parte de los restos de fauna hallados corresponden a pescado procedente del mar Rojo, que se encuentra a 150 kilómetros de distancia. Casi el setenta por ciento pertenece a ovejas y cabras, mientras que los restos de aves suponen apenas un ocho por ciento, esencialmente pollo y perdiz local. Como curiosidad, diremos que en Petra hay una ausencia total de gatos; quizá la introducción de estos animales tuviera lugar ya en época bizantina, durante el siglo VI.

En cuanto a la agricultura, el área de Petra dedicada a cultivos era considerable. Entre finales del siglo I a.C. y finales del II se construyeron numerosos diques y canales. Muchos restos de estas pequeñas represas son aún visibles en el área circundante de la ciudad, pero lo que resulta más vistoso son los canales que conducen el agua a su interior, que todavía hoy son causa de admiración entre los viajeros que discurren por el Siq, el angosto desfiladero que conduce a Petra. El agua abastecía fuentecillas y estanques en el área urbana, así como a un gran ninfeo, un santuario dedicado a las ninfas, diosas acuáticas, cuyos restos todavía son visibles en la vía Columnada, junto a un árbol solitario, testigo de la humedad del lugar.

Pero aún falta por excavar el ochenta por ciento de la superficie de Petra, cuyo palacio real tuvo que ser de una extraordinaria suntuosidad a tenor de la grandeza de los edificios públicos conservados y de las fabulosas riquezas que atribuyen las fuentes clásicas a sus gobernantes. Estrabón dice que las casas eran de piedra y lujosas. Las más antiguas, del siglo III a.C., no responden a ese estereotipo, pero su construcción mejora a partir del siglo I; se labran los sillares, se pavimentan los suelos, las paredes se decoran, se canalizan las aguas subterráneas y las viviendas se dotan de letrinas, e incluso de termas. En una gran mansión, destruida por el terremoto de 419, aparecieron los restos aplastados de una mujer y un niño. Pero las ruinas causadas por los tres grandes terremotos que destruyeron Petra ocultan, sin duda, testimonios de la vida del reino nabateo que depararán importantes sorpresas a los arqueólogos.


كيف أصبحت أموالنا ربا .



من قطع الرزق الرباني عن العباد حتى صار الأغنياء يزيدون غنى فاحشا والفقراء فقرا مدقعا؟ كيف وقفت الثروات عن الدوران عبر الاقتصاد لتُتداول بين الأيام وتصل لكل الناس؟ الجواب عن هذه الأسئلة كاملة يقف في آية جامعة مانعة تحدد معلم الاقتصاد في عبارتين: "أحل الله البيع وحرم الربا." وللتفسير، دعونا نحلل الفرق بين البيع والربا




البيع هو عملية تجارية تعرض البائع، بالضرورة، إلى المخاطرة، وهذه المخاطرة تنتج إما عن الربح أو عن الخسارة. هكذا، إن ربح التاجر يوما خسر تاجرون آخرون أو مشترون، وإن خسر التاجر يوما ربح تاجرون آخرون أو مشترون، كما جاء في الآية الكريمة: "تلك الأيام نداولها بين الناس". وهكذا تبقى خيرات الله وثرواته تدور عبر العمليات التجارية بين عباد الله الذي يبسط الرزق لمن يشاء ويقبض عمن يشاء. وتعم الخيرات عبر الأيام كل الناس




بينما، الربا، والذي يعرف بالعموم بإقراض أو تدين المال بالفوائد، هو عملية تجارية تلغي المخاطرة. فالبائع أي المقرض الذي يعطي المال بمقابل رأس المال والفوائد، يقلل أو يلغي بالمرة الخسارة، وبالتالي فهو دائما وبالضرورة رابح، والمقترض أو المشتري دائما خسران. وهكذا، عندما تلغي المخاطرة من التجارة، فإنك تقفل الباب الذي فتحه الله على عباده والذي تدور عبره الثروات، وهو باب المخاطرة، فيزيد الأغنياء غنى دائما وأبدا، ويزيد الفقراء فقرا دائما وأبدا. ولا يفتح الله هذا الباب حتى يعدل الناس عن هذه العمليات التجارية، إذ كما قال تعالى: لا يغير الله ما بقوم حتى يغيروا ما بأنفسهم




والربا هو كل بيع وشراء يستفيد منه البائع بفوائد لحذف المخاطرة وإلغاء الخسارة، فمثلا: إن وجدت رجلا داخلا السوق ليبيع بضاعته، واشتريتها منه قبل دخوله السوق بثمن بخس، وحين دخل وجد أن كان من الممكن له أن يبيعها بثمن أعلى فقد تعاملت معه بالربا. أو، إن وجدته داخلا السوق ليشتري بضاعة، فبعت له بضاعتك بثمن عال قبل دخوله السوق وحين دخل وجدها بثمن أقل، فهو أيضا ربا. فقد بخست الرجل بضاعته وقد قال تعالى: "لا تبخسوا الناس أشياءهم" ـ لماذا العمليتان سواء؟ لأن شراء بضاعة مقابل المال يسمى أيضا بيع للمال مقابل البضاعة




ويدخل في خانة الربا بيع المال بالمال، وهنا سنتوقف عند حديث سيدنا محمد صلى الله عليه وسلم حين جاءه سيدنا بلال رضي الله عنه بثمر جيد فسأله رسول الله صلى الله عليه وسلم من أين أتى به، فأجابه أنه اشتراه بتمر أقل منه جودة، فما كان رد رسول الله صلى الله عليه وسلم إلا أن قال له: "أوه أوه.. عين الربا". لماذا؟ لأن مال السنة النبوية كان يعتمد على ستة أشياء: الذهب، الفضة، القمح، الشعير، التمر، والملح. أي معدنان ثمينان، وأربع سلع، كانت تستعمل في عهد الرسول صلى الله عليه وسلم كأموال لا يجوز استبدالها بنفسها. ويجوز استعمالها كأموال لأنها تملك قيمة جوهرية، أي أن قيمتها المالية تكمن فيها. والنقود الورقية لا تملك قيمة إلا بقياسها بهاته الست



وقد جاء في القرآن الكريم آيات يذكر فيها الله عز وجل استعمال هاته النقود من سورة يوسف عليه السلام: "وشروه بثمن بخس دراهم معدودة" ـ ومعلوم أن الدرهم كان عبارة عن عملة فضية خالصة ـ وفي آية أخرى حيث وصف الله جل في علاه ازدواجية المعايير عند بعض من أهل الكتاب وهو ما سنقدم على ذكره لاحقا إن شاء الله في المقال، وجاء في الآية ذكر الدينار: "ومن أهل الكتاب من إن تأمنه بقنطار يؤده إليك ومنهم من إن تأمنه بدينار لا يؤده إليك إلا ما دمت عليه قائما ذلك بأنهم قالوا ليس علينا في الأميين سبيل ويقولون على الله الكذب وهم يعلمون." وهنا جاء ذكر الدينار الذي من المعلوم أنه عملة ذهبية خالصة. وفي استكمال شرح الآية: إلا مادمت عليه قائما، أي أنه لا يؤد إليك مالك ولو بقيت عند رأسه واقفا تطالبه به. وذلك بأنهم قالوا ليس علينا في الأميين سبيل: اليهود كانوا يلقبون غير اليهود بالأميين، وفي الشرح أنهم يقولون إن أقرضهم غير يهودي مالا لا يردونه إليه لأنه ليس عليهم الالتزام بالأخلاق المتعارف عليها إلا بين بعضهم البعض. كما جاء في حديث الرسول صلى الله عليه وسلم ذاكرا الدينار والدرهم: إذا كان لأحدكم عند أخيه مظلمة. فليتحلل منها قبل أن يأتي يوم لا درهم فيه ولا دينار




وهذه الأشياء الستة التي اتخذها النبي المصطفى محمد صلى الله عليه وسلم مالا يشترى ويباع به، ولا يستبدل بمثله، نجح في تأدية الوظيفة التجارية للمال كوساطة في البيع والشراء بين السلع والسلع، وكوسيلة يقاس به جهد العامل ويحافظ عليه ولا يضيعه مع الوقت. فمثلا، لو عمل عامل طيلة اليوم، وأدى له رئيسه الراتب بجمل أو ناقة، وهو عائد للبيت مات الجمل، أي أن الراتب (مات) ضاع، وضاع معه جهد الشخص. طبعا يمكن أن تدفع لعامل مقابل خدمته أو بضاعته ما يشاء من سلع، لكن هذا لا يسمى بيعا وشراء، إنما يسمى مقايضة، وحينها، يتحمل القابض مسؤولية ما اختاره من سلع دفعت له مقابل جهده أو بضاعته




أو مثلا، كهاته الأوراق النقدية التي نستعملها حاليا، والتي تنقص قيمتها مع الأيام: فإن اشتغلت مثلا وأخذت راتبا بخمسة آلاف دراهم، راتب يشتري لك حصانا، فاحتفظت براتبك، ومرت سنين، وأخرجته، لن يشتري لك حمارا، لأن هذه الأموال الورقية التي نستعمل لا تكمن قيمتها فيها، بل لا قيمة لها على الإطلاق. على خلاف أموال السنة النبوية، التي لا تضيع الجهد مهما مر من الوقت، لأن قيمتها توجد فيها




كيف بدأنا نستعمل هاته الأوراق المالية؟ ومتى ضاعت أموال السنة؟




يتبع في الجزء الثاني إن شاء الله

ـ عن خطبة الشيخ حسين عمران ـ



مايسة




Español




Los medios de vida del Señor de corte para Sus siervos hasta que se hizo rico aumento cantó la pobreza extrema y obscena ? ¿Cómo se puso la riqueza de hilado a través de la economía al comercio entre los días y hasta todas las personas? La respuesta a estas preguntas se encuentra totalmente en el versículo exhaustiva determinar ferries de maestros en la economía : "Allah ha hecho lícito el comercio y prohibido la usura . " Para la explicación , vamos a analizar la diferencia entre la venta y la usura




La venta es un proceso de negocio expuesto el vendedor, necesariamente , al riesgo , y este riesgo produce ya sea una ganancia o una pérdida. Por lo tanto , día de ganancias del comerciante perdieron otros Tagron o compradores , pero perdieron los compradores Tagron lucro mercantil - día u otros, como se dice en el versículo: " Esos días Ndolha entre la gente. " Por lo tanto mantener las bondades de Dios y giro la riqueza entre los procesos de negocio entre los adoradores de Dios , lo que simplifica el sustento a quien Él quiere y arrestaron a los que lo harán. Y permeado a través de los días de las cosas buenas de todos los pueblos




Mientras , la usura , que es conocido por prestar peek debe dinero o beneficios , es una operación comercial cancelar riesgo. Valbaúa cualquier prestamista que da dinero el capital acumulado y los intereses , reduce o elimina la pérdida en absoluto, por lo que es siempre y necesariamente un ganador, y el prestatario o comprador siempre perdiendo. Por lo tanto , cuando se cancela el riesgo de la operación, a continuación, se cierra la puerta, que abrió sus puertas para adorar a Dios y la riqueza , que gira a través de él , la puerta al riesgo , lo que aumenta los ricos más ricos para siempre jamás, y aumenta los más pobres entre los pobres siempre y nunca . Dios no se abre la puerta para que la gente se disculpa por todos estos procesos de negocio , porque como él dice: Dios no cambia la condición de un pueblo mientras éste no cambie lo que en sí mismas




Y la usura es toda compra y venta de la ventaja de los beneficios del vendedor para eliminar el riesgo y la abolición de la pérdida , por ejemplo : si un hombre en el interior del mercado para vender sus productos , y yo se lo compró antes de entrar en el mercado a bajo precio, y cuando entró se encontró con que era posible para él para venderlo a un precio mayor se han ocupado de él usura. O , si se encuentra en el interior del mercado para comprar mercancía , mercancía FBAT él un alto precio antes de entrar en el mercado y cuando entró y la encontró por menos , también es riba . El hombre se ha subestimado sus bienes que Dios ha dicho : " Haz que cada pueblo su razón social, " ¿Por qué ambos procesos ? Debido a que la compra de bienes por dinero se llama también la venta de la mercancía a cambio de dinero




Incluido en la caja usura venta de dinero con el dinero, y aquí nos detenemos en el profeta moderno Mohammed paz sea con él cuando recibió el profeta Bilal , que Allah esté complacido con él fruto bueno preguntó al Mensajero de Allah paz sea con él de dónde era él, respondió que él compró pase con menos de calidad, cuál fue la respuesta Mensajero de Alá , la paz sea con él , sin embargo , le dijo: " Oh .. Oh la usura de los ojos. " ¿Por qué? Porque el dinero Sunnah se basó en seis cosas : oro, plata , trigo , cebada , dátiles y sal. Cualquier Madnan Thmanan , y cuatro productos básicos se han utilizado en la época del Profeta la paz sea con él sembrar el dinero no puede ser sustituida por sí mismo. Y puede ser utilizado como capital inicial , ya que tiene un valor intrínseco , es decir, donde se encuentra el valor financiero . Y el papel moneda no tiene valor sólo mide seis Bhatth










Se dice en los versículos del Corán que indican a Dios Todopoderoso por la utilización del dinero de la Sura Yusuf paz sea con él : " El Serwah para los precios más bajos , " Se sabe que el dirham era una moneda de plata pura En otro versículo que describe a Dios grueso de la mirada de un doble rasero cuando algunas de las personas del libro, que dará a la mencionada más adelante , si Dios quiere , en el artículo, y entró en el dinar versículo mencionado : " es el pueblo del libro de The Tamenh Kuntar AADH a usted y algunos de los que Tamenh dinar no AADH a usted sólo el tiempo que existe, por lo que dijo que no tenemos Para los analfabetos y decir una mentira contra Alá y lo saben " . Y aquí llegó el dinar , que dijo que se sabe que una moneda de oro puro. En la explicación completa del verso: pero siempre y cuando existe, no lleva ningún propietario, incluso si usted se quedó en la cabeza y se le haga. Y por lo que dijo que no tenemos con el fin de analfabeto : los Judios fueron labrados no-Judios a los analfabetos , y la explicación que dicen Okarzhm no-Judio no quiere es el dinero, ya que no tienen el compromiso con la moralidad aceptada sólo entre sí . Como se afirma en una entrevista con el Profeta la paz sea con él diciendo que el dinar y dirham : Si alguno de ustedes , cuando su hermano es oscuro. Flethll antes de que no entren en el DEA ni dinares




Estas cosas de seis tomadas por el elegido paz Profeta Muhammad sean con él dinero, compran y se venden , ni sustituyen en especie, tuvieron éxito en el desempeño de la función comercial para el dinero Kosath en compra y venta de bienes y productos básicos , y la medida por el factor del esfuerzo y la mantiene a no perder el tiempo . Por ejemplo , si un trabajador trabaja durante todo el día , y la llevó a sus oraciones salariales jefe o camello, una vuelta a la casa murió frases, ningún salario ( Matt ) se pierde , y la persona que perdió a su esfuerzo. Por supuesto , se puede pagar por su trabajador de servicios frente a sus bienes o los bienes de lo que quiere, pero esto no se llama compra y venta, pero el llamado trade-off , y luego , tiene la responsabilidad de lo que de embrague elegido mercancías lo pagado contra de él o de sus bienes




O ejemplo, billetes de banco Khath que usamos ahora , lo que disminuye su valor con el tiempo: el ejemplo trabajado y tomamos un sueldo de cinco mil dirhams , salario que compra caballos de fuerza, Vaanfezt a su salario , y el año pasado , y dirigida , no te va a comprar un burro , porque éstos el papel moneda que utilizamos no donde el valor de la mentira, pero no tienen valor alguno . A diferencia de los fondos de la Sunnah , que no se pierde , no importa lo que el esfuerzo en el tiempo , porque no vale la pena




¿Cómo empezamos a utilizar los siguientes valores ? Y cuando se pierde dinero el año ?




Seguido en la segunda parte , si Dios quiere ,

Durante un sermón, Sheikh Imran Hussain




Maysa




martes, 8 de abril de 2014

La paz social son los padres






Familia de clase media



Los padres desaparecieron en primer lugar. Se fueron a la fábrica, a la oficina. Luego fueron las madres las que, a su vez, partieron a la fábrica, a la oficina. Y cada vez no eran los padres o las madres los que desaparecían, sino un orden simbólico, un mundo. El mundo de los padres desapareció en primer lugar, luego lo hizo el de las madres, el orden simbólico de la madre, que hasta entonces nada había logrado socavar. Y esta pérdida es tan incalculable y elduelo por ello tan enorme, que nadie consiente hacerlo

Subvirtiendo Baudrillard. Simulacro y políticas del doppelgänger.


Subvirtiendo Baudrillard

Simulacro y políticas del doppelgänger





Resumen: El ensayo que sigue se centra en el estudio y subversión del concepto de simulacro en Jean Baudrillard. Situado en el campo de la filosofía, lo hace partiendo de los apuntes acerca del simulacro platónico elaborados por Gilles Deleuze. Tras un estudio preliminar centrado en su relación con la copia y el modelo, intentará invertir la relación de semejanza que los une/separa. Para ello se apoyará en el uso de un personaje conceptual, el doppelgänger. Luego, una vez desterritorializada la noción de simulacro en Baudrillard, el autor se propone analizar su potencial en el contexto de la catástrofe posmoderna que describe el mismo Baudrillard, ahora ayudado por los dos tipos de imágenes del pensamiento, árbol y rizoma, ofrecidos por Deleuze y Félix Guattari. El doppelgänger devendrá así la figura de una apuesta política radical que parta justamente de el defundamento del plano de la representación creado por Platón y prolongado en Baudrillard.



Palabras clave: Baudrillard, Platón, Deleuze, simulacro, doppelgänger, pensamiento-estado, rizoma, políticas radicales, plano de representación, terrorismo, posmodernidad.

Rosendo González Núñez
rosendo.gonzalez.nunez[at]gmail.com
Septiembre de 2008
Versión 1.11

I. Desterritorialización: Simulacro y Doppelgänger


“Detrás de cada caverna hay otra que se abre más profunda, y por debajo de cada superficie un mundo subterráneo más vasto, más extraño, más rico; bajo todos los fondos, bajo todas las fundaciones un subsuelo aún más extraño.”
- Nietzsche: Más allá del bien y el mal.


“Si pudieras ver lo que yo he visto con tus ojos [los que tú fabricaste].”
- Roy, un replicante, a Chew, su fabricante, en la película Blade Runner de Ridley Scott.

El problema del simulacro nos hace remitirnos directamente a la figura de Platón. Es a partir del estudio de este concepto en él y de la inversión que opera Deleuze que podremos profundizar en la mutación que sufre el simulacro en Baudrillard. Y lo podremos hacer fundamentalmente porque el problema al que se enfrenta el simulacro baudrillardiano, su motivación, es el mismo que el platónico. Opto también por esta decisión porque la estrategia que elige Deleuze -aparte de ser muy similar a la que se puede aplicar en el caso de Baudrillard- parte de una sumersión en la teoría platónica para ser capaz de acorralar a sus propios conceptos, en sus propios términos, “como Platón acorrala al sofista” (Deleuze, 2005: 295), y derrumbar así el plan de consistencia que elaboran. Entonces no se trata simplemente de “abolición del mundo de las esencias y del mundo de las apariencias” (Deleuze, 2005: 295), negar simplemente la existencia de un modelo al que refiere una imagen, sino que el proyecto que se plantea Deleuze, también el que se intenta desarrollar en esta primera parte del ensayo, va más allá.

Una vez dicho esto, empecemos. En El Sofista, Platón distingue entre dos tipos de imagen en cuanto a un modelo. La copia es una imagen que pretende ser fiel al original, copiarlo de forma precisa. En cambio, el simulacro es distorsionado de forma intencionada para intentar parecerse al original, al menos en la forma. La distinción se plantea así en términos de semejanza como explica Deleuze, pero de un tipo muy concreto: “semejanza no debe entenderse como una relación exterior: no va tanto de una cosa a otra como de una cosa a una Idea” (2005: 299). Entonces, la medida es justamente la pretensión, pues hablamos de Ideas y relaciones internas: “la copia no se parece verdaderamente a algo más que en la medida en que se parece a la Idea de la cosa” (Deleuze, 2005: 299). En cambio, “Los simulacros lo que pretenden, el objeto, la cualidad, etc., lo pretenden por debajo, a favor de una agresión, de una insinuación, de una subversión” (Deleuze, 2005: 299). Es una pretensión falsa, la idea es otra que no es la Idea.

Intentemos aclarar esto. Deleuze explica esta separación platónica de una manera bastante gráfica, como un juego burgués de cortejo entre tres términos: el fundamento, el objeto pretendido y el pretendiente; el padre, la hija y el novio. El novio siempre guardará las formas ante el padre que es quien juzga la relación. En la filosofía platónica, el padre, lo ocupa por supuesto el mundo de las Ideas. Y este padre se fundamenta en el mito, tanto en El Fedro (circulación de las almas y una versión de la anámnesis) como en El político (dios arcaico a la manera de pastor de los hombres). Ocurre que la intenciones del pretendiente, su semejanza respecto a los términos que establece el padre (matrimonio, relaciones pre-conyugales, lo que sea) pueden ser muy distintas a lo que este cree. Aquí es donde entra en acto la distinción entre simulacro y copia. Ese es el problema al que intenta responder el concepto de simulacro y copia platónicos, el problema de saber diferenciar entre pretendientes. La dialéctica platónica es una dialéctica de la rivalidad (Deleuze, 2005). Pues puede pasar que el novio ignore las leyes del padre, vaya contra él, y todo ello, además, de una manera extremadamente peligrosa, haciéndole creer que realmente no es así, que está de su lado. La función interna, su dinamismo, su producción se dirigen a metas totalmente diferentes (acostarse con la novia, mantener una relación fuera de los cánones burgueses, etc.) que las que impone el modelo aún a pesar de “conservar las formas”. Este novio es un ente diabólico que viene a perturbar la paz familiar sin duda.

De ahí que el ejemplo tradicional que nos ofrece Frederic Jamesom en cuanto al simulacro -en Posmodernismo, o la Lógica Cultural del Capitalismo- no sea fiel a la descripción platónica. Cuando habla de fotorrealismo como simulacro lo hace como copia de una copia, pintura a partir de fotografía, de forma que la relación con el modelo se haya tan extremadamente difusa en la copia fotorrelista que es imposible extraer el modelo inicial al que refería. El problema, planteado de esta manera al menos, es erróneo. “Si decimos del simulacro que es una copia de copia, icono infinitamente degradado, una semejanza infinitamente disminuida, dejamos de lado lo esencial: la diferencia de naturaleza entre simulacro y copia, el aspecto por el cual ellos forman dos mitades de una división. La copia es una imagen dotada de semejanza, el simulacro una imagen sin semejanza” (Deleuze, 2005: 299). El fotorrealismo quiere representar la realidad, al igual que quiere hacerlo la foto, remiten a la misma Idea, hay una pretensión, una relación interior de semejanza respecto a un modelo -igual da cuantas veces haya sido copiada. La perversión que produce el simulacro es otra, mucho más subversiva y sibilina. El ejemplo que pone Platón -bien diferente o al menos enfocado de diferente manera- es el de las estatuas griegas, las cuales son más grandes en la parte superior para que la gente que las viera desde la base lo hiciera de forma correcta, en la escala correcta y con unas proporciones dignas de las formas ideales de un dios. En este caso, basta cambiar de perspectiva para que la estatua muestre su naturaleza monstruosa. La estatua da la apariencia de escala, de proporción, pero finalmente se opone a esta y lo hace sin que nadie lo sepa -desde el punto de vista a ras de suelo, y esto es importante, pues implica la complicidad del observador en el simulacro. La estatua se folla a la realidad de las formas ideales y da la impresión de amarla y querer casarse con ella -aunque sea mentira. Y todo ello lo hace de forma consciente. Nada tiene que ver, como en el caso del fotorrealismo, con la adecuación del medio material de la representación o del grado de mediación -con toda la carga filosófica que pueden tener estas palabras, aún más puestas junto al nombre de Platón. No es de extrañar que Platón quisiera desterrar el simulacro junto a los poetas de su ciudad ideal. Ambos esconden con bellas palabras su esencia perversa. No es casualidad tampoco que esta distinción entre copia y simulacro aparezca en El Sofista. ¡Ese nombre como referencia al filosofo que se insinúa y miente!: Platón tiene sentido del humor sin duda. En este libro intenta fundamentar así la discriminación entre pretendientes justamente sobre la referencia a esta perversidad y pretensión interna del simulacro, quiere/cree acorralarlo y distinguirlo ya sin recurrir al padre -vara de medir- como hace en El Político o El Fedro.

* * *

Jean Baudrillard nos habla en sus obras de un tiempo -el nuestro, la posmodernidad- en donde ya no existen modelos a imitar o representar. Donde la distinción entre copia y simulacro se ha roto. Edad de la simulación. “La simulación no corresponde a un territorio, a una referencia, a una sustancia” (Baudrillard, 2005: 9). Sea esta “verdadera” o “falsa”. Y aún más allá, los simulacros ya son “la generación por los modelos de algo real sin origen ni realidad: hiperreal. El territorio ya no precede al mapa ni lo sobrevive. En adelante será el mapa el que preceda al territorio -precesión de simulacros- y el que lo engendre” (Baudrillard, 2005: 10). Por lo tanto, “sustitución de lo real por lo signos de lo real” (Baudrillard, 2005: 11). En la perspectiva de Baudrillard (Cultura y simulacro) podemos distinguir entre cuatro tipo de imágenes/representaciones de lo real, que además coloca en sucesión histórica: 1. Imagen como reflejo de una realidad profunda. 2. Imagen que enmascara y desnaturaliza una realidad profunda. 3. Imagen que enmascara la ausencia de realidad profunda. 4. Imagen que no tiene que ver con ningún tipo de realidad.

La imagen guarda en si misma una teleología, esta es: La destrucción y suplantación de lo real, del modelo. El simulacro es algo perverso, ya nos dijo Platón. Baudrillard ve en el ejercito, la medicina y la religión campos predilectos de la simulación. Pongamos unos ejemplos. En la simulación de una enfermedad aparece el carácter propiamente negativo del simulacro, su voluntad de destrucción de lo real. “«Aquel que simula una enfermedad aparenta tener los síntomas de ella» (Littré). [...] Si cualquier síntoma puede ser «producido» y no se recibe ya como un hecho natural, toda enfermedad puede considerarse simulable y simulada y la medicina pierde entonces su sentido al no saber tratar más que las enfermedades «verdaderas» según sus causas objetivas. La psicosomática evoluciona de manera turbia en los confines del principio de enfermedad. ¿Que puede hacer la medicina con lo que fluctúa en los límites de la enfermedad o de la salud, con la reproducción de la enfermedad en un discurso que ya no es verdadero ni falso?” (Baudrillard, 2005: 12-14).

El caso de la iconoclastia religiosa revela el matiz histórico de esta degeneración de la imagen. Palabras de un iconoclasta: “Prohibí que hubiera imágenes en los templos porque la divinidad que anima la naturaleza no puede ser representada”. Ocurre, como Baudrillard explica, que justamente ese es el peligro, que “puede ser representada”. Pero, “¿qué va a ser de ella si se la divulga en iconos, si se la disgrega en simulacros? ¿Continuará siendo la instancia suprema que solo se encarna en las imágenes como representación de una teología visible? ¿O se volatilizará quizá en simulacros, los cuales por su cuenta, despliegan su fasto y su poder de fascinación, sustituyendo el aparato visible de los iconos a la Idea pura e inteligible de Dios? Justamente es lo que atemorizaba a los iconoclastas” (Baudrillard, 2005: 15). La imagen de Dios -utilizada para aumentar el poder de este- termina matando a la Idea de Dios. Sucede finalmente una paradoja. Los verdaderos iconoclastas han resultado ser los iconólatras. “Al igual que los barrocos, somos creadores desenfrenados de imágenes pero en secreto somos iconoclastas. No aquellos que destruyen las imágenes sino aquellos que fabrican una profusión de imágenes donde no hay nada que ver” (Baudrillard, 1997: 23). No solo muerte de Dios sino de todo modelo de la imagen y de sentido de esta. Desaparición por sobre-producción. Es la gran obra de la civilización Occidental: no la mercantilización del mundo, sino “la estetización del mundo, su puesta en escena cosmopolita, su puesta en imágenes, su organización semiológica” (Baudrillard, 1997: 22). Y a través de este procedimiento somos así aniquiladores de lo real por su hiper-representación. Bajo esta perspectiva, el fotorrealismo sí que podría ser visto como un simulacro. O, al menos, una imagen que atenta contra lo real.

Lo que descubre Baudrillard, en resumen, es lo que llamaremos la potencia (efectuada) doppelgänger de la imagen. El doppelgänger en el folclore alemán es el doble fantasmagórico de una persona. La palabra proviene de doppel, que significa “doble”, y gänger, traducida como “andante”. El Doppelgänger une en sí mismo de forma contradictoria la naturaleza de una copia y de un simulacro. Nace junto al original. Es una sombra, un imitador de la persona que camina siempre junto a ella. Pero su aparición, al mismo tiempo, siempre tiene consecuencias nefastas. Ocurre casi sin saberlo, sin que el Doppelgänger tuviera pretensión de ello. Este doble inocente -pero maligno al mismo tiempo- visto por amigos o parientes de una persona puede a veces traer mala suerte, ser un mal augurio o una indicación de una enfermedad o un problema de salud inminentes. En las leyendas germánicas el propio Doppelgänger es un anuncio de muerte. Según escribió el dramaturgo sueco Strindberg: “El que ve a su doble es que va a morir” (Lecouteux 1999: 8). La imagen-doppelgänger trastoca de tal manera el régimen de realidad. Y toda imagen (sea simulacro o copia) es ya imagen-doppelgänger.

Baudrillard esta describiendo, sin saberlo, su propia subversión y la de Platón, que dejó esta cuestión planteada de manera virtual: como Deleuze afirma, “Platón, en el fulgor repentino de un instante, descubre que éste [el simulacro] no es simplemente una copia falsa, sino que pone en cuestión las nociones mismas de copia… y de modelo” (2005: 298), en relación a la vía tomada por Platón en El Fedro. Deleuze plantea la inversión -de forma consciente- de una forma parecida a como Baudrillard realiza esta inversión -de forma inconsciente. Citamos resumida la estrategia seguida por Deleuze -para mostrar la similitud respecto a Baudrillard- en cuanto a Platón: “Invertir el platonismo significa entonces: mostrar los simulacros, afirmar sus derechos entre los iconos o copias. [...] La simulación es el fantasma mismo, es decir, el efecto de funcionamiento del simulacro en tanto que maquinaria, maquina dionisíaca. Se trata de lo falso como potencia” (2005: 304-305). Ante el despliegue apocalíptico que invoca en sus libros Baudrillard, ante la imagen-doppelgänger, quedan entonces dos salidas:

a) Admisión de la imposibilidad de distinción entre copia y simulacro. El doppelgänger oculta bajo su semejanza externa -que mantiene- la imposibilidad de determinar su semejanza interna -su inocencia o ignorancia de los iconólatras es muestra de ello. Y es que por su carácter ambivalente (imposibilidad de averiguar la pretensión por parte del observador que se ve implicado en ella como el caso de las estatuas platónicas o la inocencia doppelgänger) y productivo (de negación del modelo), puede únicamente afirmarse a sí misma como sistema de juicio interno de su propia diferencia (Deleuze). Así su “semejanza no puede ser pensada sino como el producto de esta diferencia misma” (Deleuze, 2005: 304). Paradójica consecuencia: el doppelgänger hace pasar los términos de la semejanza a su propio terreno, que viene a existir gracias a él y la diferencia que marca. “Lo mismo y lo semejante solo tiene ya por esencia el ser simulados, es decir, expresar el funcionamiento del simulacro” (Deleuze, 2005: 305). La semejanza interna como método de acorralamiento del simulacro frente a la copia se muestra insuficiente. Y ahora, el doppelgänger complica todas las series y las hace volver a todas sobre cada una en el curso del movimiento forzado. No ofrece un punto de vista privilegiado ni un objeto común a todos los puntos de vista, no establece jerarquías. Finalmente, lejos de ser un fundamento, absorbe todo fundamento. ¿Quien es el doppelgänger? ¿Cual de las imágenes?. Ante esta revelación (lugar común de Deleuze y Baudrillard), Baudrillard proclama una nueva cruzada iconoclasta por la erradicación absoluta de las imágenes. En Cultura y Simulacro: “El objetivo de los iconoclastas sigue siendo nuestro objetivo” (Baudrillard, 2005: 15). O por el contrario espera la catástrofe definitiva por una supuesta implosión del sentido (Baudrillard, 2005: 167) o por el afloramiento de lo fatal (Baudrillard 1997: 47). Baudrillard, con esta opción que toma explícitamente, quiere salvaguardar el mito platónico, un hipotético modelo. Aunque para ello haga falta suprimir toda la imagen, a los pretendientes mismos. Uno puede preguntarse entonces ¿para que demonios buscar un modelo? ¿De que sirve el modelo si no hay imagen?

b) Llevar su afirmación más allá, admitir que el simulacro no puede discutirse en términos de copia y modelo. Si no hay distinción entre copia y simulacro, si se toma como productor de semejanza la propia diferencia interna del doppelgänger, entonces tampoco puede haber modelo simplemente porque “ningún modelo resiste tal vértigo del simulacro” (Deleuze, 2005: 305). Pensar la imagen como doppelgänger es pensar el mismo modelo como tal. Triunfo de los falsos pretendientes, Platón ya no puede refugiarse en el padre que se confunde con la hija y el novio por medio del simulacro, todos son perversos a través de un proceso de regresión infinita: simultaneidad de acontecimientos, fin de la teleología de la imagen. Ahora nos situaríamos en otro plano y otros problemas, aunque sea por necesidad de pensar la realidad o por imposibilidad de pensar un modelo último: “el problema ya no concierne a la distinción Esencia-Apariencia, o Modelo-copia. Esta distinción opera enteramente en el mundo de la representación. [...] El simulacro no es una copia degradada; oculta una potencia positiva que niega el original, la copia, el modelo y la reproducción. [...] El simulacro hace caer bajo la potencia de lo falso (fantasma) a lo Mismo y lo Semejante, el modelo y la copia. Hace imposible el orden de las participaciones, la fijeza de la distribución y la determinación de la jerarquía. Instaura el mundo de las distribuciones nómadas y de las anarquías coronadas” (Deleuze, 2005: 304-305).

Baudrillard no lo sabe, pero el verdadero nihilista bajo esta perspectiva no es sino él. Se reclama iconoclasta. Lo hace reivindicando un modelo. Reivindicando la realidad, el referente simbólico. Salvar valores, lo social o lo que fuera. Pero resulta que intentar destruir toda imagen, es destruir precisamente lo real. Es la ilusión radical (Baudrillard) que fundamenta la vida. Aún si existiera un final de las series -enredadas ya entre sí-, este no sería alcanzable por lo que de poco vale referir a él. Anulada las distinciones entre copia, simulacro y modelo solo queda la simulación como producción de lo real. El mapa precede al territorio, siempre lo hizo, “traslada lo real más allá de su principio al punto donde efectivamente es producido“ (Deleuze y Guattari, 1973). El lenguaje de la representación firmó su propia sentencia de muerte.

* * *

Deleuze explora entonces esta nueva vía recién abierta. Donde Baudrillard solo ve destrucción, Deleuze ve creación. Así, lo que para Baudrillard es el triunfo del simulacro y la imposibilidad de distinguirlo de la copia (la posmodernidad) para Deleuze es algo bien distinto, “asegura un hundimiento universal, pero como acontecimiento positivo y gozoso, como defundamento” (2005: 306). Primero, le ofrece una posibilidad de una contra-historia de la filosofía ya situada en un plano de inmanencia -lejos de la transcendencia del modelo o la Idea- y de precesión de simulacros: “el platonismo funda así todo el ámbito que la filosofía reconoce como suyo: el ámbito de la representación lleno de copias-iconos, y definido no en relación extrínseca a un objeto sino intrínseca al modelo o fundamento. El modelo platónico es lo Mismo, [...] la determinación abstracta del fundamento como lo que posee en primer lugar. [...] No se puede decir, sin embargo, que el platonismo desarrollo aún esta potencia de la representación por sí misma: se limita a señalar su dominio, es decir, a fundarlo, seleccionar, excluir de él todo lo que viniese a alterar sus límites” (Deleuze, 2005: 301). Y es que la filosofía platónica actúa por división. Más tarde, un segundo paso, “el despliegue de la representación” a través de Aristóteles. Y finalmente, “un tercer momento cuando, bajo la influencia del cristianismo, ya no se busca solamente fundar la representación, hacerla posible, ni especificarla o determinarla como finita, sino hacerla infinita” (Deleuze, 2005: 301). Ya no una teleología de la imagen como destrucción del modelo y suplantación (Baudrillard) sino un devenir histórico del plano de representación ofrecido por Platón. Un determinado tipo de simulación y alucinación. Aunque también de despliegue de la realidad: no solo triunfo del simulacro, triunfo también del modelo que es producido por este -permanencia durante demasiado tiempo del plano platónico. Esas categoría definitivamente han dejado de servir, la división no funciona. Doppelgänger invirtió los términos.

Segundo, el descubrimiento y descripción de la potencia afirmativa del simulacro. Ya no se trata de ver en el simulacro solamente como la negación de la copia, del signo de lo real, sino de ver en él la afirmación de un nuevo cuerpo monstruoso. Es la posibilidad misma de lo nuevo, de lo diferente. Otra vez el doppelgänger nos sirve de personaje conceptual. Este no ansía tanto destruir, provocarle terribles consecuencias a su alter-ego -ya lo dijimos- como afirmar su propia diferencia. Él ya no es lo que era, toda imagen es ya otra (potencial). “Las apariencias engañan”. Un argumento emotivo -solo por jugar-: ¿Como esperas que reacciona un Doppelgänger en un mundo que solo intenta borrarlo de la tierra, en un régimen de la representación?. El simulacro es el acto de diferenciación respecto a la copia. Dijimos que la política de Platón es una política de lo Mismo, de ahí su intento de desterrar al simulacro. El justo remite a la justicia, el bueno a la idea de bondad, etc. Platón quiere la congelación del mundo, la consolidación de ese, su mundo único. Por eso separa la copia del simulacro. El simulacro no es tanto una amenaza a la claridad de la copia, una amenaza a la referencia al mundo ideal; como la creación de un nuevo mundo. Esa es la amenaza real, digámoslo de forma alta y clara. Producir modos de existencia diferentes al platónico. “La simulación designa la potencia de producir un efecto. Pero no solamente en el sentido causal, puesto que la causalidad resultaría completamente hipotética e indeterminada sin la intervención de otras significaciones. Es en el sentido de «signo», salido de un proceso de señalización; y es en el sentido de «indumentaria» o más bien de máscara, expresando un proceso de ocultamiento donde tras cada máscara, una más…” (Deleuze, 2005: 306). Este enmascaramiento inclusive podría ser visto como un estrategia de disimulo de la propia fuerza vital. Un hacerse en el mundo, a través de la partida desde este. El enmascaramiento es necesario porque todo simulacro parte de un plano de inmanencia, de una disposición simulada de los signos de lo real a partir de lo cual construir la diferencia de su nueva presencia. Nuestro doppelgänger necesita de su alter-ego en cuanto este le proporciona una conexión con el mundo, un cordón umbilical. Hasta que llega el momento y dice, “yo soy otra cosa”, “yo ya no soy ese”.De esta manera podemos entender la semejanza en el simulacro no no como una cuestión de fines sino de medios. Si podemos hablar de “verdad”, lo haremos bajo esta perspectiva del enmascaramiento, verdad es el grado de semejanza externa dentro del régimen de simulación. La verdad juega así un papel en la posibilidad del doppelgänger por hacerse un lugar en el mundo.

II. Reterritorialización: Pensamiento-estado y Doppelgänger


A ditto, ditto device. A ditto, ditto device.
A ditto, ditto device. A ditto, ditto device.
A ditto, ditto device. A ditto, ditto device.
- Marshall McLuhan, The medium is the massage.


“El pensamiento «marca» la diferencia, pero la diferencia es el monstruo.”
- Gilles Deleuze, Diferencia y repetición.

La pregunta que surge ahora, es ¿como plantear un simulacro ético? ¿como dibujar una política radical del doppelgänger una vez reconocida la existencia y dominio del simulacro? ¿Como distinguir diferentes ordenes de simulacro? Porque esto tiene que seguir siendo posible aún hoy, ya dijimos que el régimen de simulación siempre existió, este no es el problema. De nuevo Baudrillard nos vuelve a dar pistas, aunque, también de nuevo, lo haga de una manera equivocada.

Jean Baudrillard parece tener una cosa clara, ya traducido a la ontología que aquí hemos presentado: hoy nos enfrentamos a un régimen de simulación radicalmente diferente al que había imperado años atrás. El tiempo posmoderno abre la puerta al (pre)dominio de la imagen. Caracterizado fundamentalmente por la reproducción técnica de esta. Es la culminación del proceso de estetización. Todos los órdenes se han trastocado. Es lo que Baudrillard llama después de la orgía (Baudrillard, 1997), que viene a ser, después de la modernidad. “Hemos recorrido todos los caminos de la producción y de la superproducción virtual de los objetos, de signos, de ideologías, de placeres. Hoy todo está liberado” (Baudrillard, 1997: 9). Todas las revolucionarios ganaron su batalla en contra de lo que tradicionalmente se piensa. El 68 no fue fallido, ni mucho menos, sino el acontecimiento que concentra en esa fecha simbólica el fin de la orgía (Baudrillard, 1997: 15). Si se caracteriza la modernidad por la atomización de los campos, su construcción, el delineamiento de su independencia y su lanzamiento al infinito. El después de la orgía se caracteriza por la confusión y la desatomización. La posmodernidad no es sino el nombre que se le da a la hipermodernidad: realización y liquidación de la modernidad por sí misma. La metonímia define el régimen de los símbolos: sustitución del conjunto y de los elementos simples, conmutación general de los términos. Transeconomía: el capital consigue escapar a su propio fin funcionando a una manera completamente desprovista de referencias (Baudrillard, 1997: 17). Subsunción real del capital. Transpólitica: inauguración de un régimen de indeterminación e inundación de lo social por lo político. Transestética: Dadá culminado. El arte ya no tiene un Dios al que venerar pero, aún así, se sigue creyendo en él, eludiendo esta cuestión misma de su existencia. “Un conjunto ritual para uso ritual, sin más consideración por su propia función antropológica, y sin referencia a ningún juicio estético” (Baudrillard, 1997: 24). Finalmente, Transexual: sí lo sexual reposa sobre el goce, lo transexual reposa sobre el artificio (Baudrillard, 1997:26). Operándose un juego de la indiferenciación sexual.

Así la desatomización toma finalmente para Baudrillard un carácter diabólico: “libres de toda densidad y de toda gravedad, nos vemos arrastrados en un movimiento orbital que amenaza con ser perpetuo” (Baudrillard, 1997: 37). Y todo ello ocurre porque nosotros así lo hemos decidido: inmanencia de lo social. “Las masas son la catástrofe de Beaubourg. Su número, sus pasos, su fascinación, su prurito de verlo y de manipularlo todo. [...] Participa y manipula tan bien que borra todo el sentido que se quería dar a la operación y pone en peligro incluso la infraestructura del edificio. De este modo, una especie de parodia, de hipersimulación en respuesta a la simulación cultural” (Baudrillard, 2005: 91-92). Respuesta antiautoritaria, alzamiento contra el padre/modelo. Ahora atados a este régimen las masas pasan de una servidumbre voluntaria a una incertidumbre involuntaria (Baudrillard, 1997: 48). En El intercambio simbólico y la muerte, Baudrillard describe este régimen de incertidumbre como “un principio de simulación que ya nos gobierna en lugar del antiguo principio de realidad, Las finalidades han desaparecido: son los modelos los que engendran¨ o puesto de otra manera, las masas “juegan a lo que [han deseado y] se les ha enseñado a jugar [...] con la misma inmoralidad que los especuladores” (Baudrillard, 1997: 48).

A la masa se enfrenta como forma de violencia el terror. Una violencia fría, no pasional, que surge del orden mismo de los símbolos. No se trata de ningún tipo de terror atávico sino el perfilado por los organismos cibernéticos. De hecho toda violencia es violencia-simulacro, ha pasado al terreno de lo inmaterial, de lo imaginario, se consume en un acto espectacular. Dentro de este dominio de la indeterminación, la violencia la catástrofe es ya la única forma posible de acontecimiento. En cuanto a forma negativa de este. La catástrofe es esperada, implosiva, plena aceleración en el vacío (Baudrillard, 1997: 84). Es la cara inversa de la masa: “se podría decir que entre masas y terrorismo, [...] pasa también una energía, pero una energía inversa, energía no de acumulación social y de transformación, sino de dispersión social, de dispersión de lo social, de absorción y anulación de lo político” (Baudrillard, 2005: 159). El mismo Estado sigue esta estrategia de la liquidación social, “Hay una política de lo peor, una política de provocación hacia los propios ciudadanos, una manera de desesperar a categorías enteras de población hasta empujarlas a una situación casi suicida que forma parte de la política de ciertos Estados modernos” (Baudrillard, 1997: 86). Tal es la situación apocalíptica que profetiza/describe Baudrillard.

* * *

Hay varias formas de interpretar esta situación que nos ofrece Baudrillard. De interpretar el espíritu de la descripción de Baudrillard. Describiremos dos. Una, posiblemente obvia, simplona y que tiene poco de subversión; y otra mucho más interesante que toma las lecturas de Baudrillard llevándolas más allá y nos ofrece un mapa mucho más atractivo -en cuanto a potencia de pensamiento- de nuestro apocalipsis de salón, subvirtiendo al propio Baudrillard y utilizandolo para nuestros propios fines: una política-doppelgänger.

Uno. Parecería que Baudrillard actúa a la manera de un posmoderno Zaratustra (Nietzscheano), se asoma al abismo del eterno retorno que nos deja la posmodernidad tras la muerte de todos los dioses por ausencia de modelo trascendente -debido a la recombinación infinita del sentido. De ahora en adelante solo nos queda un creciente agujero negro que funciona por defección o infección -lo mismo da. Eterno retorno de lo mismo que no es sino esta catástrofe, el régimen de incertidumbre. Jamás nada podrá ser ya construido, ni lo social, ni los valores. El sentido jamás volverá a ser lo mismo le susurra el diablillo a Zaratustra. No queda ningún proyecto que realizar, todos están virtualmente realizados. El único acontecimiento es la catástrofe misma pero aún esta, difícilmente nos sacará del estado en donde hemos decidido llevarnos. Entonces nuestro Baudrillard-Zaratustra se recoge en su cueva para no salir jamás y llorar por lo perdido. Digámoslo claro, bajo esta perspectiva Baudrillard es un cobarde. Representa propiamente el espíritu cínico y negativo de la posmodernidad. Posmodernidad de lata Campbell -en el peor sentido del término, en cuanto solo repite, no afirma. Baudrillard debía arrastrar un peso enorme sin duda, él es el culpable de la situación que vivimos. Aunque no en vano el eterno retorno era el pensamiento más profundo de Zaratustra, el que más le afligía. Pero justamente por ello, termina Zaratustra enfrentándose a él. Y lo que descubre justamente es la alegría del eterno retorno. Más allá de la teleología de la imagen de Baudrillard, más allá del régimen de representación inaugurado por Platón, “el secreto del eterno retorno consiste en que no expresa de ninguna manera un orden que se oponga al caos y que lo someta. Por el contrario, no es otra cosa que el caos, la potencia de afirmar el caos. [...] El eterno retorno es, pues, lo Mismo y lo Semejante, pero en tanto que simulados” (Deleuze, 2005: 307). Es el ser mismo del devenir. Garantiza la diferencia a través de la representación. Podriamos hablar de la posmodernidad, de la manera que lo hace Baudrillard -régimen de la simulación y la hiperrealidad-, como el eterno retorno revelado. Una alegría que Baudrillard no puede, no sabe, interpretar. ¡Una lástima sin duda! ¡Solo le faltaba dar un salto más!

Dos. Más allá de su postura respecto a la imagen, Baudrillard ofrece una imagen crítica del Final de la historia de Francis Fukuyama. Aún más, Baudrillard, es justamente un espejo maligno de esta visión. Fukuyama habla del triunfo del capitalismo, de la muerte por realización del resto de las ideologías. Solo nos queda el progreso incesante de la técnica -también la política como gestión técnica. Baudrillard habla de la supervivencia del capital por capitulación, del rechazo social a cualquier discurso de verdad, a cualquier utopía, también de la utilización de las nuevas tecnologías para la interconmutación última del sentido. Y finalmente, la idea central -y consecuencia- de esta descripción: el régimen de indeterminación, terror y catástrofe. Lo que Baudrillard nos está ofreciendo es la descripción del principal dispositivo de gobernanza que domina el nuevo régimen de signos. Esa es la clave. El problema de Baudrillard es que cae en la trampa del pensamiento-estado.

Para Deleuze y Guattari todo estado tiene la necesidad de crear una imagen del pensamiento que le sirva de máquina abstracta (Deleuze y Guttari, 2006). “una interioridad” (una forma) en la cual el sujeto sólo podrá pensar desde la centralidad pensamiento-Estado y usar esas imágenes inclusive para refrendarlo aún en la oposición, dicha interioridad deberá enfrentarse a contra-pensamientos. Se trata de dibujar un adentro y un afuera. El pensamiento capturado por el estado opera así dentro de una lógica arbórea: producción de ramificaciones que usualmente toman la forma de oposiciones binarias: la mujer y el hombre, el bien y el mal, etc. El simulacro puede operar justamente como forma de perpetuación de esta semejanza aparente. Dispositivo simbólico destinado a ello. Pongamos un ejemplo: “La guerra del golfo”. Hubo un tiempo en que Baudrillard escribió “La guerra del golfo no ha tenido lugar”. La finalidad de esta afirmación tal y como la planteaba era mostrar como el simulacro se había apoderado del dominio de lor eal y ahora lo producía. Podría ser perfectamente que no hubiera ocurrido tal fenómeno, que el dispositivo massdemiático posiblemente pudiera ofrecer la imagen de un evento que jamás se realizó. Parte de la izquierda política se echó las manos a la cabeza: “!¿pero no viste los muertos Jean?! ¡Baudrillard no tiene corazón!”. Pero eso no es lo importante, tampoco es importante que el objeto del simulacro existiera originalmente o no, porque a partir de la enunciación efectiva de “la guerra del golfo” -recordemos la pornografía aséptica de las imágenes-, esta entra al plano de lo real, “la guerra del golfo ha tenido lugar”, sin ningún género de dudas. Baudrillard tiene razón al analizar la guerra del golfo como una simulación. No se discute ya los términos de verdad o falsedad. Pero a pesar del carácter provocativo de la afirmación la guerra del golfo existió -Baudrillard quería expresar también esto. Y no en forma de consolidación-a-la-Galileo. Poco importa intentar mostrar la veracidad del simulacro. Lo verdadera importante es las formas de pensamiento, de organización simbólica que hace emerger. En palabras de Foucault: no importa tanto la verdad como los efectos de verdad. La guerra del golfo delimita los terrenos entre buenos y malos. Genera una oposición simbólica en oriente medio -tras el derrumbe de la unión soviética. Parte radicalmente entre democracia y dictadura. Entre estado aconfesional y estado islámico. ¡Incluso la misma izquierda cae en la trampa!. Su forma de oponerse a la guerra es colocándose del lado contrario y entronar a EEUU como enemigo absoluto. El simulacro-estado ha hecho bien su labor. Nueva ramificación en su árbol. De hecho el gobierno de EEUU ya conoce la teoría de Baudrillard a la perfección, un asesor de la casa blanca aseguró “Ahora somos un imperio, y cuando actuamos creamos la realidad”. El simulacro-estado entonces funciona alrededor del pensamiento-estado, se trata de normativizar, regularizar y reproducir. El pensamiento-estado necesita de este tipo de simulacros para su correcto funcionamiento.

Baudrillard nos ofrece entonces una cartografía del simulacro-estado contemporaneo. Por ejemplo, cuando muestra la relación de feed-back que se da entre el Estado, el Terrorismo y la crisis. “Estrategia de liquidación, llevada de manera más o menos drástica, al amparo de la coartada de la crisis, por todos los estados modernos, solo puede llevar a extremos de ese tipo [en referencia a la violencia hooligan o el terrorismo islámico], que son los efectos desviados de un terrorismo del que el estado no es en absoluto el enemigo. [...] A falta de una estrategia política original (que tal vez ya no sea posible), en la imposibilidad de una gestión racional de lo social, el Estado desocializa. Ya no funciona con la voluntad política, funciona con el chantaje, la disuasión, la provocación o la solicitación espectácular.” (Baudrillard: 1997: 87). Pero Baudrillard cae en una doble trampa. De un lado continúa en el plano de la representación y la realidad. Un tipo de pensamiento-estado en donde existe una oposición absoluta entre verdad y mentira, copia y simulacro, conjugando un tronco último que es el modelo -pero ya hablamos suficiente de eso. Es entonces cuando cae en una otra trampa, la de los simulacros-estado como únicos posible: terrorrismo, catastrofe, indeterminación. Hasta tal punto que únicamente cree en una salida catastrófica de la situación. ¡Cuando es el propio simulacro-catástrofe la que mantiene el régimen catastrófico!. Piensa en el acontecimiento-terrorismo como única forma de violencia contra la indiferencia absoluta de la masa. ¡Cuando es el propio simulacro-terrorismo el que mantiene el régimen terrorista de la indiferencia!. Baudrillard ha escogido uno de los dos lados que ofrece el pensamiento-estado, el de los izquierdistas que se oponían a EEUU como mal absoluto durante la guerra del golfo. Pero por el camino ha revelado las formas de organización de la realidad que propagan las nuevas formas de governanza. Entre ellas se destacan: catástrofe, terrorismo, progreso/gnosis técnic@ y fin de la historia.

Frente a los simulacro-estado, los simulacros-doppelgänger. Un tipo de ellos que se enfrenta directamente al sistema de semejanza y replicación. Al igual que el simulacro-estado opera una distribución pero está no es limitativa, ni binaria, sino que son multiplicidades de n dimensiones que se conforman de manera abierta. El simulacro-doppelgänger más que delimitar los potenciales -reproducción de funciones normativizadas, tecnología de la dominación (Foucault)- se dedica a multiplicarlos. No fijar un mundo si no ser capaz de trazar una linea de fuga compuesta y mutante. Simulacro-rizoma=simulacro-doppelgänger. Un rizoma es un modelo descriptivo, epistemológico u organizativo en el que la organización de los elementos no sigue distribuciones arbóreas, sino que cualquier elemento puede afectar o incidir en cualquier otro. El rizoma carece, por lo tanto, de centro. Doppelgänger porque sigue conformando la imagen del otro maldito, del otro que alberga la potencialidad de trastocar todos los términos de la representación, que aspira a conformarse un inestable mundo propio aún sabiendo que es un simulacro, un monstruo rechazado. Justamente por eso su salida ya no es la del pensamiento-estado, su misma naturaleza bivalente que alberga ya la interioridad y la exterioridad no puede amoldarse a este. Y admitamoslo también, el Doppelgänger nos cayó simpático. Los simulacros-doppelgänger ya están en funcionamiento. Ya sea subvirtiendo los mismo simulacros-estado como es el caso de las nación mutante zapatista o ya sea inventando nuevas imágenes como ha sido el movimiento alter-globalización.

A modo de conclusión breve: El capitalismo cognitivo, postfordista o como se quiera llamar, que vemos emerger en plena potencia hoy; aquel que describe y realiza su producción en términos inmateriales, que trabaja directamente sobre el alma humano, que pone énfasis en términos de intercambio, movilidad o redes y que se globaliza ha abierto también un nuevo régimen simbólico donde todo está por definir. Se ha desterritorializado de forma masiva. Esta nueva forma de capitalismo necesitará de simulacros que puedan seguir manteniendo la máquina abstracta que efectúa sus formas de reproducción y regulación. Necesita conformar la realidad a la imagen del pensamiento-estado. Necesitará de reterritorialización. La posmodernidad, no es sino ese impasse en donde se ejerce una lucha brutal de simulacros; donde se abren nuevas posibilidades. Baudrillard describe los nuevos simulacros-estado y nos muestra los peligros -y contradicciones- de la política de la representación. Nos toca a nosotros, a los antagonismos actuales, pensar simulacros-doppelgänger capaces de acabar definitivamente con al matriz representacional y el pensamiento-estado. No el fin de la historia, ¡ni mucho menos!. Es la posibilidad radical de la creación de nuevos y monstruosos mundos anclados ya y definitivamente en la política de la simulación.

We ♥ doppelgänger.



Bibliografía




1997. La Transparencia del Mal. Ensayo sobre los fenómenos extremos. Anagrama: Barcelona.

2005. Cultura y simulacro. Kairos: Barcelona.

Deleuze, Gilles

2005. Lógica del sentido. Paidos: Barcelona.

Deleuze, Gilles y Guattari, Félix

1973. El AntiEdipo. Barral: Barcelona.

2006. Mil mesetas. Pre-textos: Valencia.

Lecoteux, Claude

1999. Hadas, brujas y hombres lobo en la Edad Media. Historia del doble. José J. de Olañeta: Barcelona.

martes, 25 de marzo de 2014

EL GRAN TESORO DE LA HIKMA

Poco antes de que se insinúe la primera luz del alba desciende sobre los que están despiertos y recuerdan a su Señor de pie, sentados o acostados, una apacible somnolencia, una calma y una serenidad que tan propicias son para recibir en los corazones la inspiración que nos permita comprender la forma de aplicar en nuestra vida la sabiduría contenida en las aleyas del Qur-ân.

Y hace falta inspiración porque a veces algunas de esas aleyas que de forma tan explícita nos informan, por ejemplo, de la labor del Profeta Muhammad (s.a.s), de su encomienda, no dejan de contener una cierta dosis de significados implícitos; y no porque no haya obviedad en ellas, sino porque de la misma forma que Allah el Altísimo a través de un fenómeno visible -“Hacemos que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche”- nos aclara parte del mecanismo cósmico, de la misma manera, decimos, nos puede hacer caer en la cuenta de una verdad general a través de una mera concatenación de palabras, como es el caso de la siguiente aleya:

¡Señor nuestro! Envía un mensajero de entre ellos que les recite Tus Aleyas y les enseñe el Libro y la hikma y los purifique. En verdad que eres El Poderoso, El Sabio.

Qur-ân 2:129

De esta forma suplicaba Ibrahim (a.s) a nuestro Señor hace miles de años y le pedía para los musulmanes del futuro, para los creyentes, para los que se han sometido con todo su ser a la Voluntad de Allah el Altísimo, lo mejor: “Un mensajero de entre ellos que les recite Tus Aleyas y les enseñe el Libro y la hikma y los purifique.” Y eso fue lo que su Señor hizo generación tras generación al haber aceptado la súplica de Su siervo, de Su amigo íntimo (al-Jalîl):

Ten paciencia con lo que dicen, y recuerda a nuestro poderoso siervo Daud (lleno de energía y vigor)… Fortalecimos su reino y le dimos hikma y acierto en sus veredictos.

Qur-ân 38:17-20

Dijo: “¡Señor mío! Voy a tener un hijo siendo que ningún humano -bashar- me ha tocado.” Dijo: “Así será, pues Allah crea lo que quiere; cuando decreta un asunto Le basta con decir: ¡Sé! Y es.”

Qur-ân 3:47-48

De la misma forma, os hemos enviado un Mensajero surgido de entre vosotros que os recita Nuestras aleyas, os purifica, os enseña el Libro y la hikma, y lo que no sabíais.

Qur-ân 2:151

Lo primero que nos sorprende de estas aleyas es que se hable de hikma habiendo un Libro revelado en el que está contenida toda la sabiduría y toda la información que necesita el hombre para atravesar esta existencia sin conflictos mayores y con plena consciencia de su significado, de su sentido. Podría dar la sensación de que lo que realmente se está diciendo es que ese Libro, todos, son incompletos y necesitan algún tipo de apoyo. Sin embargo, lo que Ibrahim está pidiendo a Allah cuando le suplica que envíe un Profeta que les enseñe la hikma, es un itinerario, una dirección, un rumbo.

El Libro desciende para confirmar y afianzar el îmân en los corazones de los creyentes. Pero el îmân no es suficiente para guiarnos. El îmân es una potente luz que necesita estar dirigida en la buena dirección. Es como un hombre que camina por la noche y se alumbra con un farol pero lo dirige hacia los lados y hacia atrás hasta que se sale del sendero y se mete en un bosque del que ya no sabe cómo salir. Si hubiera dirigido su luz hacia delante, le habría mostrado el camino de forma clara e inequívoca. De la misma forma, sin la hikma nos perdemos en el bosque de las interpretaciones, de las opiniones y de la subjetividad humana.

Y de igual manera, el Libro sin hikma lleva al extravío, lleva a interpretarlo según nuestra subjetividad. Necesitamos, en cambio, la objetividad divina, la clarificación que traen los Profetas, la hikma, su sunna. Esa objetividad sólo se consigue adecuando nuestra vida a la del Profeta, el único patrón que tenemos para comprender realmente los significados del Qur-ân.

La hikma es la objetividad, la diáfana visión que nos permite aplicar a nuestros actos la sabiduría; lo que nos permite descifrar las indicaciones del camino. Si interpretamos caeremos, necesariamente, en la subjetividad, en las disputas, en opiniones fundadas sobre conjeturas… en la fitna. Esta es la razón por la que Allah el Altísimo tuvo a Su Profeta (s.a.s) 23 años con la gente, para que adquirieran esa objetividad que día a día iba enseñando a Su Mensajero.

Los tafsir del Qur-ân son un mero recuento de opiniones, en muchos casos contradictorias, pues ¿puede acaso el hombre entender el estilo literario del Creador del universo? Puede maravillarse ante él, pero nunca aprehenderlo ni imitarlo. ¿Puede acaso el hombre comprender el significado de las palabras y expresiones que el Altísimo ha elegido entre las miles que componen una lengua tan vasta y rica como el árabe? Es el Qur-ân el que explica el Qur-ân, y esta es la hikma que está contenida en sus aleyas: unas explican a otras, delimitan sus significados y nos enseñan su verdadera función gramatical.

Y de la misma forma que el Qur-ân explica el Qur-ân, la vida del Profeta Muhammad (s.a.s) explica la hikma de sus dichos.

En la umma del Mensajero de Allah (s.a.s) puede haber sabios, eruditos, incluso santos, pero si no hay hikma estaremos sin guía.

Da la hikma a quien quiere, y quien reciba la hikma habrá recibido un gran tesoro.

Qur’an 2:269

¿Y cuál es entonces la hikma de pertenecer a la umma del Profeta Muhammad (s.a.s)?

Narrado de Sa’îd bin Amri bin Sa’îd bin Abî al-‘Âs que escuchó a Ibn ‘Umar decir: “El Profeta (s.a.s) dijo: ‘En verdad que mi umma es iletrada (ummiyya), no calculamos ni anotamos, y el mes es así y así y así.’ Y cuando lo dijo la tercera vez dejó el pulgar pegado a la palma de la mano (sin subirlo como los otros nueve dedos). ‘Y el mes es así y así y así,’ haciendo un total de treinta.”

(Ṣaḥîḥ - Muslim, Bujari, sunan an-Nasai 2143)

Esta es la hikma el regalo y la guía que Allah el Altísimo ha otorgado a todos aquellos de Sus siervos que sigan el mismo camino, la misma mil-la que Su Mensajero: Somos una umma iletrada, ummiyya; es decir, una umma no-académica, ni burguesmente hechizada por los “adelantos”, ni dirigida por la cultura, ni degradada por la moda. Esto significa la palabra ummiyya, y no ignorancia o analfabetismo.

Seguir el academicismo, la cultura del progreso, anotar, calcular… significa dejar de mirar al cielo, de observar el firmamento, de servirse -en última instancia- del mapa celeste como guía.

Narrado de Said bin Shabib Abu Uzman que Abderrahman bin Zaid bin al-Jattab habló a la gente el día sobre el que hay duda (el día en el que no hay certeza de que haya comenzado Ramadan; el treintavo día del mes de Sha’ban, ya que podría ser igualmente el primer día de Ramadan y el 29 de Sh’aban), y dijo: “Estaba sentado con los Compañeros del Mensajero de Allah (s.a.s) y les pregunté y me dijeron que el Mensajero de Allah (s.a.s) había dicho: ‘Ayunad cuando la veáis y romped el ayuno cuando la veáis. Y hacedlo de esta manera, pero si hay nubosidad y no podéis verla, entonces completad 30 días; y si dos personas testifican haberla visto, ayunad y romped el ayuno.’”

(Ṣaḥîḥ - Bujari 1909, Muslim 19/108, sunan an-Nasai 2118)

¡¿Puede haber mayor sabiduría que la que encierran estas palabras?! El Profeta ya entonces advirtió a la gente que no calculara ni anotara sino que estuviese atenta mirando al cielo, observándolo hasta que viera la luna nueva; y si la nubosidad se lo impedía, que contase 30 días y comenzase a ayunar. Y en ello hay hikma, y en el academicismo hay olvido, un olvido que nos impide comprender el lenguaje de los astros. No hay cien personas hoy en el mundo que puedan navegar de noche o cabalgar por el desierto sin una brújula. Ese mismo academicismo es el que nos ha arrebatado el cálamo y hemos dejado de escribir, de trazar, de caligrafiar como la más excelsa disciplina, para teclear, pulsar y digitar. Si abandonamos nuestra condición de “iletrados”, caeremos en la ignorancia y en el extravío, pues eludir la hikma es eludir la guía

En verdad que Allah ha agraciado a los creyentes al hacer surgir de entre ellos un Mensajero que les recita Sus aleyas, los purifica y les enseña el Libro y la hikma; antes de eso estaban en un claro extravío.

Qur-ân 3:164

La subjetividad humana nos lleva a interpretar sin tener en cuenta la hikma que subyace en todos los dichos del Profeta (s.a.s) y en todas las aleyas que Allah el Altísimo ha hecho descender hasta completar Su Libro -el Qur-ân.

Se ha narrado que Abû Qatâda dijo: “Dijo ‘Umar: ‘Oh Mensajero de Allah qué piensas de alguien que ayuna todos los días de su vida.” Dijo: ‘Ni ha ayunado ni ha roto el ayuno.’ Dijo: ‘Oh Mensajero de Allah qué piensas de alguien que ayuna dos días y descansa un día.’ Dijo: ‘¿Hay alguien que sea capaz de eso?’ Dijo: ‘¿Y de alguien que ayuna un día y descansa un día?’ Dijo: ‘Ese es el ayuno de Dâud -sobre él la paz.’ Dijo: ‘¿Y de alguien que ayuna un día y descansa dos?’ Dijo: ‘Yo mismo desearía poder hacerlo.’ Dijo: Después, dijo: ‘Tres días de cada mes y de Ramadan a Ramadan; eso es como ayunar todos los días del año.’ ”

(Ṣaḥîḥ Sunan an-Nasai 2389)

En los actos de adoración que Allah el Altísimo nos ha prescrito en Su Dîn hay recuerdo, y esa es su hikma, y todo lo que sea desviarse de ese principio se convierte en costumbre y en superstición. De quien ayuna todos los días, el Profeta dijo: ‘Ni ha ayunado ni ha roto el ayuno.’ Allah nos ha ordenado hacer lo que es obligatorio, y en verdad que hacerlo debidamente es ya un milagro. La moderación y la sensatez es parte del entramado de la fitra. Ayunar en Ramadán y tres días de cada mes es más que suficiente e incluso equivale a ayunar todos los días de nuestra vida.

Sin embargo, a algunos de los Compañeros les parecía poco lo que les aconsejaba el Profeta (s.a.s) y querían ayunar más, más que él (s.a.s), más que Daud (a.s)… y al descuidar esta hikma caían en el deshonor.

Ha sido narrado que Muhâyid dijo: “Abdullah bin ‘Amar me dijo: ‘Mi padre me casó con una mujer muy distinguida y solía visitarla y preguntarle por su marido. Ella dijo: ‘¡Qué bendición de hombre entre todos los hombres! Nunca viene a mi cama, ni se ha aproximado a mí desde que nos casamos.’ Le contó el caso al Profeta y éste le dijo que lo trajera a donde estaba él. Le dijo: ‘¿Cómo ayunas?’ Contesté: ‘Todos los días.’ Dijo: ‘No lo hagas. Ayuna tres días de cada mes….’ ”

(Ṣaḥîḥ Bujari, Sunan an-Nasai 2391)

Eran muchos los que seguían su subjetividad, su interpretación, y con ello dañaban los derechos de terceros, pues si abandonamos la guía de la hikma nos saldremos, inevitablemente, del camino de la objetividad, de la órbita celeste, y caeremos en algún tipo de tiranía.

Ha sido narrado que ‘Abdullah dijo: “El Mensajero de Allah (s.a.s) entró en mi estancia y dijo: ‘Me han dicho que pasas la noche haciendo salawat y que ayunas durante el día.’ Dije: ‘Así es.’ Dijo: ‘No hagas eso. Duerme y levántate a hacer salawat; ayuna y rompe el ayuno. Tus ojos tienen derechos sobre ti, y tu cuerpo tiene derechos sobre ti, y tu esposa tiene derechos sobre ti, y tus invitados tienen derechos sobre ti, y tus amigos tienen derechos sobre ti. Espero que vivas muchos años y que te sea suficiente ayunar tres días de cada mes …’ ”

(Ṣaḥîḥ Bujari, Sunan an-Nasai 2393)

Desobedecer al Profeta (s.a.s), contradecir la objetividad que Allah el Altísimo le fue enseñando durante 23 años, es caer en la tiranía y usurpar los derechos de otros y de nosotros mismos.

Ayunamos todos los días, pero no visitamos a nuestros hermanos enfermos, ni nos sentamos con nuestros hijos para relatarles la vida de los Profetas, ni ayudamos a nuestro vecino a pintar la casa. Leemos el Qur-ân como lo leerían los papagayos, pero no abrimos la puerta a quien nos pide una ayuda. Hacemos dzikr pero no pagamos la çaka.

El Profeta decía a sus compañeros cuando los veían en actos extremos de penitencia: “Yo soy el que más temor de Allah tiene de todos vosotros; así pues, seguidme. ¿Acaso no soy yo vuestro modelo?” Y todos decían “Sí, en verdad que eres nuestro modelo.” Y a continuación, muchos de ellos se desentendían y volvían a caer en su subjetividad, en sus interpretaciones.

Mahmud Efendi de Estambul solía decir a sus estudiantes: “Si dejo dos sunnas del Profeta Muhammad (s.a.s), no me sigáis.” Le faltó añadir: “Y si añado una sola cosa al Dîn de Allah, tampoco me sigáis.” Seguir la sunna del Mensajero de Allah (s.a.s) no sólo consiste en atesorar un conjunto de actos que pueden, en última instancia, convertirse en un ritual o en superstición. Muchos de sus alumnos, antes de dar el takbir del comienzo del sala, sacaban el miswak y se frotaban rápidamente los dientes, pero en ese acto, en esa forma de entender la sunna, no hay hikma sino una mera imitación. El Profeta se cepillaba los dientes con el miswak constantemente, después de cada comida o después de ingerir cualquier alimento; usaba el miswak durante los viajes, cuando estaba en casa, delante de los huéspedes. Esta es la sunna que va acompañada de hikma. Los miswak limpian nuestra dentadura y la desinfectan al tiempo que desprenden una sustancia que favorece el trabajo del estómago y de los intestinos. Algunos ‘ulama afirman incluso que esa sustancia mejora la memoria. Pero la mayoría de los musulmanes los utilizan para cumplir con la sunna y después les compran los cepillos y las pastas dentífricas a las multinacionales judías.

Y cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos.” Pero cuando están a solas con sus shayatines, dicen: “En verdad que somos de los vuestros; tan sólo nos estábamos burlando.”

Qur’an 2:14

La hikma del miswak no sólo estriba en el beneficio físico que proporciona, sino en su gratuidad, su fácil y cómodo transporte y la independencia que deriva de su uso. En muchos mercadillos se venden hoy los miswak a los no musulmanes; pronto, pues, volverán a utilizarlo los amantes seguidores de Muhammad (s.a.s) ya que su conveniencia ha sido ratificada por los “letrados”. ¡No hay de qué maravillarse! El Mensajero de Allah (s.a.s) ya nos advirtió que llegaría el día, el nefasto día, en el que si los musulmanes vieran a la Gente del Libro meterse por el agujero de un ratón, les seguirían con los ojos cerrados. ¡Sâdaqa Rasûl, Sâdaqa Rasûl!

Narrado de Al-Miqdâm Abu Shuraih que su padre dijo: “Le pregunté a ‘Âishah: ‘¿Qué es lo primero que hacía el Profeta cuando entraba en casa?’ Me respondió: ‘Cogía el siwâk (miswâk) y se cepillaba los dientes.’”

(Ṣaḥîḥ Muslim, Sunan an-Nasai 8)

Según el fiqh no es obligatorio el uso del miswâk, pues aunque el Profeta Muhammad (s.a.s) lo recomendó encarecidamente, no lo ordenó como parte de los rituales de purificación. Sin embargo, es obligatorio por la mil-la, por la actitud que debemos tomar ante las cosas. No se trata de vivir el Islam de una forma legalista para simplemente no estar fuera de la ley. Aspiramos a más, aspiramos a vivir en la objetividad de Su Mensajero y en su hikma. Quien anda por los bordes del camino acabará por salirse de él. No podremos aprehender el patrón de comportamiento propio de la fitra humana, de nuestra naturaleza primigenia, si nos limitamos a “cumplir” con lo que es obligatorio. A través de los hadices que muestran la mil-la del Profeta entendemos mejor qué significa el tawhid, qué significa no seguir a otro dios que Allah; entendemos, en definitiva, la verdadera identidad de los dioses, de los ídolos.

¿Por qué nos cuesta seguir al Profeta de Allah (s.a.s) si sabemos que la pista que nos trazó lleva directamente a la felicidad eludiendo los conflictos propios de la ignorancia y de la subjetividad humana? La respuesta la encontramos en el Qur-ân:

Que los que creen no tomen a los encubridores por protectores y compañeros en vez de a los creyentes a menos que sea por temor a que os causen algún daño. Allah se desentenderá de quien así actúe; Allah os pone en guardia (contra este tipo de gente). Y En Allah confluyen todos los destinos.

Qur-ân 3:28

Cuando le preguntaban a 'Abdullah ibn ‘Umar si era lícito casarse con las cristianas, decía: “Allah el Altísimo nos ha prohibido casarnos con las asociadoras. ¿Puede haber peor asociadora que quien dice que Allah tiene un hijo de Su misma naturaleza y que, por lo tanto, es dios?” ¡En verdad que quien recibe la hikma ha recibido un gran tesoro!

La otra hikma de pertenecer a la umma del Profeta Muhammad es la de estar organizados en torno a una autoridad. Y esta hikma abroga el tribalismo, los clanes, el nacionalismo, la xenofobia y las confrontaciones étnicas. Sin embargo, son hoy los musulmanes los más acérrimos defensores del sistema electoral de partidos. Esa madriguera en la que se meten judíos y cristianos parece atraerles de forma irresistible.

Narrado de Abu Huraira: “Dijo el Mensajero de Allah (s.a.s): ‘Quien se salga de la obediencia y se separe de la comunidad y muera, habrá muerto en la ignorancia (Yâhiliya); y quien se rebele y ataque a mi umma golpeando (matando) a inocentes y a corruptos por igual y no evite hacer lo mismo con los creyentes ni se preocupe de aquellos con los que haya hecho algún pacto, no es de los míos; y quien luche bajo el estandarte del sectarismo tribal o se enfurezca a causa de él y muera, habrá muerto en la ignorancia (Yâhiliya).’”

(Sahih Muslim 1848, Sunan an-Nasai 4119)

¿Cómo puede haber umma si hay tribalismo? ¿Y acaso no pertenecen al tribalismo todas esas denominaciones bajo cuyo estandarte se alinean hoy como ayer los musulmanes? En la unidad, incluso cuando no es de nuestro agrado, hay una gran hikma. Las revoluciones aumentan la tiranía que se intentaba eliminar. Hemos “asesinado” a todas nuestras autoridades adquiriendo la tan deseada orfandad metafísica, pero ¿a quién estamos dando nuestra fuerza de trabajo; quién se beneficia de nuestra inteligencia, de nuestro conocimiento, de nuestras investigaciones, de nuestros inventos? ¿Es realmente la umma de Muhammad (s.a.s) la que se beneficia de todo ello, o son los que hoy se presentan como nuestros protectores y guías, los que mueven su pesada maquinaria del “progreso” con nuestra energía? Esos que dicen: “No podemos sino reconocer que os habéis ganado un puesto de honor en el libro de la historia; y en verdad que escribiremos vuestra página con letras de oro, pero no pensáis que ya es hora de ser razonables y de decir como todo el mundo ‘el sol sale por el este y se pone por el oeste? Aquí están nuestros programas educativos, nuestro método científico, todo ello heredado de vuestros antepasados a los que -seamos sinceros- nunca habéis hecho demasiado caso. Ya se sabe que nadie es profeta en su propia tierra. En fin, no importa eso ahora, agua pasada, tomadlos y seguir nuestra senda.”

Allah es el Protector de los creyentes; los saca de las tinieblas y los lleva a la luz. Pero los protectores de los encubridores son los Taghut; los sacan de la luz y los llevan a las tinieblas; ésos son los compañeros del Fuego; en él permanecerán para siempre.

Qur-ân 2:257

La sunna sin hikma es imitación, ritual, superstición; y de la misma manera, el Qur-ân sin hikma es tierra virgen para todo tipo de interpretaciones; un campo ilimitado para cultivar en él nuestra más extravagante subjetividad.

La hikma del Qur-ân es buscar su interpretación en el Qur-ân; y la hikma de la sunna es seguir la vida del Mensajero de Allah (s.a.s). Y todo lo demás no es sino correr hacia un lejano extravío.

Da la hikma a quien quiere, y quien reciba la hikma habrá recibido un gran tesoro.
Qur’an 2:269

ABBÂS IBN FIRNÂS - POETA, ASTRÓLOGO, ALQUIMISTA Y MÚSICO ANDALUSÍ





Abbâs Ibn Firnâs
Hakim Al-Andalus




Abû-l-Kâsin 'Abbâs ibn Firnâs ibn Wardâs. Poeta, astrólogo, alquimista y músico. Nació en la Kûra de Tâkwrwnna (Ronda, Cádiz) a comienzos del siglo IX. Murió hacia el año 887.


Es este uno de los personajes más curiosos y extravagantes de la Andalucía de los primeros años de la revolución islámica. Destacó en tantos y tan variados campos del saber que fue llamado Kakim Al-Andalus (sabio de Al-Andalus). Es, en todo caso, un espectacular exponente del desarrollo cultural que tuvo lugar en nuestras tierras tras la entrada de las ideas orientalizantes portadas por el Islam.


No se ponen de acuerdo los arabistas sobre el linaje de la familia de nuestro autor. Historiadores de la contrarreforma bereber lo hacen descender de una familia de linaje norteafricano. Otros, Simonet entre ellos, le suponen de etnia andaluza -de familia cristiana unitaria posteriormente islamizada-. Lo cierto es que 'Abbâs Ibn Firnâs estaba adscrito a la clientela de los omeyas cordobeses.


Pronto comenzaría a dar muestra de su talento, y ya tenemos noticias de él durante el gobierno del emir Al-Hakam I; pasó después al séquito cortesano de 'Abd al Rahmân II y acompañó, por último, al emir Muhammad I, hasta su muerte, poco después del reinado de éste.





Hombre de extensa cultura, abarcó casi todas las disciplinas, tanto en el campo de la creación literaria como en el de la investigación científica. Fue muy versado en las letras, cultivando el género del adab que abarcaba los más dtocaba el laúd y cantaba acompañándose de él; era filósofo agudo, poeta mufliq, maestro experto en la ciencia de la astrología; practicó la alquimia; tenía gran destreza física y sobresalía en los juegos de prestidigitación más complicados.


Para el historiador andalusí Ibn Hayyân, que fue quien le llamó Hakim Al-Andalus, fue uno de los sabios más importantes, pues realizó valiosos descubrimientos científicos; asimismo, fue inventor de ciertos aparatos y artilugios que reportaron gran beneficio y provecho a los andaluces. Pero de entre todas las actividades que abarcó a lo largo de su dilatada vida -vivió mas de ochenta años- hubo una que le dominó y a la que le dedicó lo mejor de sí: la poesía, según testimonio del también poeta Az-Zubaydî.


Otras de las prácticas que atrajeron la atención de Ibn Firnâs fueron la alquimia y la astrología. Debemos aclarar que disciplinas que hoy entendemos tan alejadas entre sí, como pueden ser la poesía y la astrología, no lo estaban en el momento histórico que tratamos; por ello los príncipes gustaban de rodearse en sus cortes de un tropel de poetas-astrólogos, especialmente 'Abd ar-Rahmân II, protector de nuestro personaje. Ibn Firnâs inventó una fórmula para la fabricación del cristal obtenido de elementos minerales, que se puso en práctica en los hornos de Córdoba, y que revistió una innegable importancia para la industria del vidrio en Al-Andalus. Utilizando sus conocimiento de astrología construyó, valiéndose de una técnica original, un reloj (miqata) que regaló al emir; así mismo, representó en una estancia de su casa una simulación del cielo, en la que aparecían estrellas y nubes; todo ello acompañado de un ruidoso y deslumbrador aparato de truenos y relámpagos.


Si hiciéramos una encuesta por la calle preguntando quién es el precursor de la aeronáutica, estamos seguros de que muchos nos contestarían los hermanos Wright o los hermanos Montgolfier, y que nadie, o casi nadie nombraría a Abbas Ibn Firnas, a pesar de ser el primer hombre en la historia que hizo intentos científicos por volar además de ser el inventor del paracaídas.









Una de las experiencia que mejor nos revela la compleja personalidad del nuestro personaje, es la que se refiere a su deseo de emular a Dédalo e Icaro en su intento de volar por los aires; para hacer posible este sueño se cubrió el cuerpo con una pieza de seda revestida de plumas, se adaptó dos alas como los pájaros y se lanzó al aire desde la Ruzzafa de Córdoba; logró permanecer largo rato en el aire y planeando recorrió alguna distancia, pero los problemas surgieron en el momento del aterrizaje, ya que no acertó a maniobrar adecuadamente y cató con cierta violencia en el suelo, lastimándose el trasero, porque -dice el comentarista- no se había dado cuenta de que los pájaros, al posarse, se valen de su cola, y él no se había fabricado cola (esta anécdota la refieren tanto Ibn Sa'îd en su Mugrib como Al-Maqqarî en su obra Analectes). Vemos, pues, que se anticipa en el intento seiscientos años con respecto a aquel personaje (Leonardo da Vinci) que fue considerado como el primero en llevar a cabo esta hazaña. González Palencia considera, por este intento, a Ibn Firnâs como uno de los precursores de la aviación. No debieron quedarle muchas ganas de repetir el intento, recibiendo, además, críticas muy duras de sus colegas, principalmente de su acérrimo enemigo, Mu'min ibn Sa'îd, quien le dedicó una sátira en la que figuraba este verso:





¡Quiso aventajar al grifo en su vuelo,
y sólo llevaba en su cuerpo las plumas de un buitre viejo!


Nos lo presentan las crónicas arábigo-andalusíes como un nombre de espíritu despierto y agudo, Fue el primer erudito de Al-Andalus que descifró el tratado de métrica árabe del famoso filósofo Jalîl. Az-Zubaidî explica que este libro (Kitâb al-'arûd) fue traído a Al-Andalus por un mercader, quien lo ofreció a 'Abd ar-Rahmân II. Abû-l-Faraÿ. uno de los servidores palatino de este emir, contaba que el libro era objeto de comentarios irrisorios en toda la corte cordobesa hasta el punto de que las mujeres de harén (ÿaâriyas), en son de mofa, se decían unas a otros: ¡Allah te ha dado una mollera tan dura como la de aquel que llenó su libro con "mimma... mimma...! (Se referían, por supuesto, a Jalîl, autor del Kitâb al-'arûd). Al tener conocimiento Ibn Firnâs, de lo que ocurría, pidió el libro al emir, y al leerlo, captó inmediatamente el sentido del texto, aconsejando la conveniencia de adquirir el comentario del mismo, cosa que hizo el emir, concediéndoles a nuestro Ibn Firnâs un donativo de 300 dinares y lujosos vestidos.


Estas son, de manera sucinta, las noticias que poseemos sobre los inventos y descubrimiento de Ibn Firnâs, quien nos ofrece la imagen de un hombre de un prodigioso ingenio que tendía a crear cosas destinadas a sobrecoger y maravillar a sus contemporáneos. A causa de tales prácticas, y en particular por sus estudios de las ciencias ocultas, sufrió varias acusaciones de heterodoxia por parte de los alfaquíes de la nueva escuela malikí, que ponían en duda la sinceridad de sus creencias. Todo esto, en opinión de Elías Terés, hace pensar que a Ibn Firnâs le agradaría pasar ante las gentes, si no como brujo o hechicero, al menos como un ser enigmático.


Hemos descrito anteriormente cómo se dedicó de manera preferente al cultivo de la poesía, sobresaliendo por entre la mediocridad del resto de los poetas cortesanos. Su voz sonaba ya en las audiencias poéticas que Al-Hakam I celebraba en el Alcázar cordobés; posteriormente continuó en la corte rutilando como una de las figuras más representativas del séquito poético de 'Abd ar-Rahmân II, y por último prestó sus servicios durante el gobierno de Muhammad I.


De sus composiciones poéticas destacamos las de tono adulatorio en honor de los príncipes a los que sirvió. De todas ellas sólo nos han llegado algunos fragmentos alusivos al emir Muhammad I. Unos de estos panegíricos canta la victoria del ejército andalusí sobre los toledanos en la batalla de Buazalete (Wâdî Salît), quienes, ayudados por cristianos trinitarios refugiados en Asturias, se rebelaron contra la soberanía de los omeyas andalusíes:


El ejército, lanzando gritos discordes, avanza compacto,
tragando los campos, engrosado por la tribus, en orden cerrado.
Cuando en él brillan las espada, semejan relámpagos
que aparecen y se esconden entre nubes.
Las banderas en alto, al flamear,
parecen bajeles en un mar donde no es posible navegar a remo.
El molino de la guerra se pone en marcha, y su eje
es la inteligencia de un rey experto y virtuoso
que se llama Muhammad, como el sello de los Profetas,
y cuyo poder excede a toda descripción.


Ensalzó además otras acciones bélicas del emir Muhammad I. Ibn Hayyân nos habla de una composición de nuestro poeta que celebra el regreso de loas huestes andalusíes, después de otra expedición contra Toledo en el año 858, y en el curso de cuyo asedio los andaluces minaron los cimiento del puente. Este, cuando los toledanos salieron en tropel para cargar contra los sitiadores, se vino abajo, arrastrando en su caída a todos aquellos que por el peso de sus lógiras se ahogaron en el río Tajo Nos lo recuerda así Ibn Firnâs:


Ha quedado Toledo despoblada,
a merced de las aves de rapiña.
Ha quedado sin gente, desguarnecida,
(silenciosa) como una tumba.
No ha querido Allah que subsista un puente
erigido para el paso de las tropas infieles.


Ibn Firnâs pertenece a ese género de poetas e historiadores que, influenciados por la escuela egipcia, recurren a la mitología, o como en este caso, a la providencia de Allah, para explicar determinados acontecimientos históricos y políticos. Resaltando así -recordemos que estamos en los inicios de la revolución islámica- la hegemonía de la ideología unitaria del Islam sobre la de los cristianos trinitarios.


Estos y otros versos panegíricos compuestos por Ibn Firnâs eran recitados en certámenes palatinos. En una de estas ocasiones en la que nuestro poeta recitaba un poema adulatorio ante el emir, entonó los siguientes versos:


He visto a Muhammad, Príncipe de los creyentes,
y en su rostro florece la luna (badr) de la bondad.
Al oírlos su encarnizado rival Mu'min ibn Sa'îd exclamó: ¡Qué versos más horribles! ¡Has hecho del rostro del emir un campo en el que florecen los granos (badr)! Éste, abochornado, replicó violentamente, obsequiándole con los más fuertes insultos.


Otra de las actividades en la que destacó Ibn Firnâs fue en el campo de la música. Se le considera como el primer maestro andalusí en este arte y se cuenta de él que tenía un complejo dominio de la técnica musical y del canto. Una de las anécdotas que ilustran la capacidad de improvisación melódica de nuestro personaje es la que nos cuenta tanto Az-Zubaydî como Al-Maqqarî y que recoge Elía Terés en su ensayo biográfico sobre nuestro personajes (revista Al-Andalus XXV, 1960, pp.239-249)


En las postrimería del reinado de 'Abd ar-Rahmân II, hubo en la región de Sidonia un gobernador (âmil) llamado Mahmûd ibn Yamil, hombre noble y rico que mandó construir, en las orillas del Wâdî Lakka, un pabellón (qubba) alhajado con finas pieles y lujosas alfombras, en el que gastó la elevada suma de quinientos dinares. Cuando terminó de erigirlo, preparó un festín al que invitó a los nobles de la cora (comarca). Ocurrió que por entonces había llegado a la comarca 'Abd al-Malîk ibn Yahwar que venía a visitar sus posesiones de Sidonia, y el gobernador Mahmûd le invitó también a participar en la fiesta. Llegaron los invitados, entre los cuales se encontraba un hijo del cantor Zirÿab, y cuando terminaron de comer pasaron al salón de recepciones. Entonces se presentó 'Abbâs ibn Firnâs, que venía a saludar a Mahmûd. Este salió a recibirle, le abrazó y todos se regocijaron con su llegada. Le sirvieron comida, la comió y pasó con todos al salón. El hijo de Zirÿab comenzó a cantar:


"Cuando no me conmueven la mujeres de la caravana
me emocionan la palomas, arrullándose en los campos.
Con sus arrullos hacen llorar al enamorado,
porque son plañidera, aunque no viertan lágrimas".


Todos los presentes, admirados, hicieron repetir la canción al hijo de Zirÿab, y cuando ésta acabó, por fin, 'Abbâs ibn Firnâs tomó en sus manos el laúd y los volvió a cantar a su vez, rematándolos con otros dos versos que improvisó en alabanza de Mahmûd y que decían así:


"En Mahmûd he fortalecido mi mano, que estaba desamparada
en una época estéril para la esperanza.
Para la generosidad y la gloria ha construido una qubba
ante la cual los hombres más generosos quedan prosternados".

Era Mahmûd hombre espléndido, y al escuchar este canto dijo a Ibn Firnâs: "¡Oh, abû-l-Kâsim!, la cosa más preciosa que me ha proporcionado mi dinero es esta qubba; yo te la regalo, y también esta vestidura que llevo puesta. Pasaremos, pues, el día de hoy, bajo tu hospitalidad en esta qubba". Inmediatamente, pidió otro vestido, entregó a 'Abbâs el que llevaba puesto y continuó así la fiesta. en el momento de despedirse, 'Abd al-Mâlik ibn Yahwar dijo a Ibn Firnâs: "Abû-l-Kâsim, esta qubba no va a servirte a ti para nada, y no tendrás más remedio que venderla; si quieres yo te la compro en quinientos dinares". Y le contestó 'Abbâs: "Tuya es".